Los seguidores de Zoroastro
Vivió en el
-VI Era deber del hombre consagrar su vida al bien, a no
mentir, a ser fiel, honrado, generoso y bueno, luchando contra el
mal y la corrupción. Quien lo practicara iría al reino de la luz, y quien no,
caería en el Averno. Los persas y sus prácticas religiosas
influyeron en otros credos del mundo. Su palabra tenía y
tiene una enorme autoridad. El iraní es una figura lejana que
cuenta sólo con 125.000 fieles en la India y unos 10.000 en IRAN, frente a los centenares de millones
en otras religiones, como los hindúes, budistas y los mahometanos-.
Junto al judaísmo, llevaron al mundo la práctica de la virtud, s dejando
su huella en el cristianismo.
Religiones comparadas
Hace dos mil
millones de años nació la tierra. Durante tres cuartas partes nada vivió
ni se movió en su superficie; gradualmente se fue enfriando. Pasaron millones
de años y, en medio de las tormentas, las nubes y el caos, brilló la luz vital
del sol.
Cincuenta millones
de años atrás, los primeros seres vivos se movieron en el agua. Las formas
luchaban para poder sobrevivir, modificándose con el fin de poder
lograrlo; plantas marinas, bacterias diminutas, ciertos musgos, formas
monocelular, luego los anfibios, reptiles, peces y las primeras aves, hasta
llegar a los mamíferos.
La tierra giraba
alrededor del sol mientras en diferentes períodos el hielo destruía toda vida y
millones de especies morían bajo los desastres y la oscuridad:
algunas se salvaron. Los dinosaurios y otras especies similares
desaparecieron.
Menos de un millón
de años atrás, quedó el más débil: el
hombre. Tenía manos con dedos y un cerebro, que le permitía registrar el
pasado y el futuro; creador de utensilios, fue modificando el medio ambiente y
acomodándolo a sus fines; heredó con varias generaciones y miles de años la
capacidad de pensar, comprender, el asombro y además el don de un lenguaje
simbólico, a fin de poder comunicarse.
Más allá de
adquirir los alimentos y de procrear, intuyó que había un orden establecido y
sintió curiosidad por conocer ese Ser detrás de los seres; así surgieron
los ritos, los sacrificios y tabúes. El bien y el mal se asociaban
a la vida y a la muerte. Creían que un grupo de hombres poseía la capacidad de
conocer su voluntad.
Centenares de años
antes de la venida de Jesucristo, Zoroastro concibió la idea de un dios
único y una manera de vivir virtuosamente, eligiendo el bien y rechazando el
mal.
Esta creencia del
Imperio Persa, el más poderoso de Oriente, tomó contacto con los judíos
desterrados en Babilonia. Quinientos
años antes de las enseñanzas de Jesucristo en Galilea y Jerusalén, sentaron la
base de la nueva religión.
Poco conocemos
sobre la vida de Zoroastro; vivió o a fines del - VI y principio del -V,
cuando Ciro el Grande inició su Imperio. Su patria fue el Turquestán,
en la región rusa, una llanura que tiene al norte a Afganistán y al
este a Persia, donde existía el pueblo iraniano, formado por agricultores y
ganaderos, que vivían una vida sencilla, en pequeñas aldeas. Tribus nómadas
bárbaras arrasaban estas pacíficas aldeas y los aldeanos debían construir
nuevamente sus aldeas en ruinas como consecuencia de los invasores.
En el Oeste
estaban las ciudades-estados, situados, en los valles de la Mesopotamia, peleando
por su hegemonía; al Este estaba China, vieja civilización embarcada en
luchas interiores, antes de la aparición de Confucio.
La religión era politeísta; adoraban el trueno, el rayo, el fuego,
el agua, la tierra, las estrellas y el sol, de quien todo dependía. Alrededor del culto se movían los magos y
los sacerdotes con ritos complejos de sacrificios y ceremonias. Unos
miraban el cielo para encontrar signos; otros se abocaban a la tierra y
manifestaban profecías; muchos tenían ropas de ceremonia y dominaban
los pueblos y las aldeas.
En este mundo se
crió el niño Zoroastro. Nació de madre virgen, siendo un niño de origen
divino, hijo del Señor de los cielos- según una leyenda. Cuando nació,
hubo signos milagrosos y cuando tuvo quince años, asombró a los magos con
su sapiencia.
A esa edad se
retiró a meditar durante los quince años siguientes. Recibió de su padre
celestial las doctrinas que luego enseñaría y transmitiría al pueblo
durante cuarenta y siete años Sus ideas fueron revolucionarias;
abandonó el politeísmo por un dios único, creador de todo lo bueno y útil,
que luchaba contra las fuerzas opositoras del caos y la crueldad.
Fue una lucha
entre el bien y el mal Cada ser humano era responsable de su vida
virtuosa, pensamiento nuevo y revolucionario. La maldad del hombre y de los
animales dañinos perturbaba la paz y no debía existir piedad con ellos:
fue lo más notable de su enseñanza, junto al nacimiento del libre albedrío.
Para
Zoroastro la lucha por el bien triunfaría finalmente. Pasaron diez años y, cuando por fin pudo
convertir al rey, la nueva religión sobrevivió. Cuando Persia invadió
Irán, se convirtió también a la religión, entrando en contacto con los
judíos vencidos. Persa, su ejército y Zoroastro instalaron las bases que
luego retomó el cristianismo. Ciro el Grande, a través de las conquistas de los
medos, de los indios y babilónicos, fundó el poderoso imperio. Al
comenzar el S V A.c., Darío y Jerjes dominaron todos los países de Medio
Oriente hasta la derrota de los griegos, en la batalla de Salamina. Alejandro
el Grande venció a Darío y la religión persa se extendió desde la India hasta el
Mediterráneo. Pero al extenderse, se transformó de nuevo al politeísmo,
dominando con la riqueza y el poder, aunque una luz de ese antiguo culto no se
extinguiría. Con las
conquistas de Alejandro en luchas sangrientas, el pueblo regresó a la
religión de Zoroastro con sus
ritos más rígidos y sus ceremonias complejas. Lo exterior del culto predominó.
Hubo un
renacimiento de la fe, cuando
los mahometanos invadieron el país en el S -VII. Sus seguidores se instalaron
en el sur de Persia o huyeron a las costas de la India. Los persas
de la India siguieron
siendo el pueblo más recto, más culto y honrado de todas las religiones
de la India.
El libro sagrado
era el Avesta, traducido al idioma pelvi; hubo una
enciclopedia donde incluyeron dentro del sistema religioso los fenómenos de la
tierra.
Las partes
fundamentales del culto están escritas entre el Siglo -VII y -VI y
las últimas corresponden al S III.
Predomina el
culto al fuego, como símbolo de purificación y se creía en la inmortalidad, como un espíritu guardián o
doble de su alma, que revolotea los tres días siguientes a la
muerte, durante la celebración de los ritos funerales, entre la tierra y
el cielo; quien lograba más acciones buenas, se lo conducía hasta un reino de
luz y, si las acciones eran malas, caía en el abismo. Antes debían
pasar por un torio purgatorio para limpiar las faltas. Los escritos
antiguos nombran una cantidad de milagros y hechos maravillosos. Existía
una extraña relación entre los arcángeles, que rodeaban al dios Aura, cada uno
con su elemento: fuego, agua, tierra, metales, animales y plantas. Predominaban las profecías sobre el fin
del mundo, el tremendo final de la lucha contra el dragón y el inicio del reino
de la luz.
Fue la
primera religión que habló de la bondad y formuló un código sobre ser
puro, justo, trabajador, leal, caritativo y social.
Esta
religión heredó el judaísmo, el cristianismo y el mahometismo, que
siguieron sus enseñanzas muchos años después de haberse extinguido. Queda de
ella ciertas reliquias; dedicaron parte de su riqueza a fundar hospitales,
bibliotecas, plazas y campos de juego. Su único dios era adorado en los templos
bajo el nombre de Aura Mazda. El amor a la bondad era mayor que a la
ley; los actos de caridad eran mejores que todos sus ritos.
El Taoísmo
Cinco mil años
a.C, China descubre la ciencia, el papel, el secreto oculto
y la técnica del cultivo de la seda, además de la
pólvora.
El Tao respeta la ley fundamental de la naturaleza.
LAO-TSE revelará el camino y la conducta
a seguir.
Todas las
civilizaciones primitivas tuvieron su origen cerca de los valles próximos a los
grandes ríos: el Nilo, el Éufrates, el Tigris y el Ganges. A su tierra llegaron
los nómadas, que conocían los ciclos de la naturaleza y comenzaron a
cultivarla.
Luego del
descubrimiento del fuego, la fabricación de armas y herramientas, de
domesticar renos y caballos, alimentar vacas y ovejas, se permitieron una vida
sedentaria para poder vivir de la la caza y la agricultura.
Las religiones
básicamente chinas son el Confucionismo y el Taoísmo. El Budismo y el
Cristianismo dejarán también su impronta.
Las dos primeras
se basan en el principio complementario del Yang y del Yin, lo positivo y lo
negativo o masculino y femenino. Es el
principio de la madre tierra. Yang domina las aguas y el aire; Yin
domina las montañas. Ambos principios están relacionados con el culto a ciertos
animales. Similares a otros cultos, en otros pueblos, el pensamiento
chino evolucionó, subordinándose a la naturaleza, respetando el equilibrio y
evitando los extremos, según un sistema rígido de ceremonias
-familiares o civiles- con una jerarquía bien marcada, donde el
emperador, hijo directo del cielo, y el anciano, el más respetado en la familia,
buscaban un equilibrio ideal entre el físico y el espíritu.
Nacieron dos
hombres ilustres, Lao- Tsé y Confucio en una época de grandes
espíritus: Buda en la India, Isaías en Judea y Sócrates
y Platón, en Grecia.
La misma pregunta
que se hizo Platón se la plantearon antes Lao TSE y Confucio: ¿Cómo
puede un hombre vivir una vida virtuosa y qué tipo de sociedad lo estimularía
más? Las respuestas fueron totalmente diferentes: Lao-TSE se preocupó de la bondad innata y
Confucio se interesó en un orden social, que aseguraría una mayor felicidad
Lao -TSE nació a
mitad del -V. Fue durante un tiempo bibliotecario de un príncipe, luego se
retiró para consagrarse a la doctrina de la quietud y la pasividad. Alguien le
sugirió que pusiera por escrito sus enseñanzas y así nació el libro El
Tao-Te-Ching. Todo debe
seguir su camino natural; no esforzarse en hallarlo, volver al primer
principio, a la esencia primera y original, que gobierna a Dios y al hombre;
cada ser debe encontrar los medios en soledad. Señala una nueva tabla de
valores sobre el bien y el mal y la ambición, que debe cederle paso a la
autoanulación. Muchas veces habla sobre el agua, como fundamento de sus
imágenes.
“(…)
El Tao en el mundo
es como un río que fluye hacia el mar”.
“(…)
El agua otorga
vida a las diez mil cosas y no se esfuerza
(…)”.
“(…)
Ceded, como el
hielo derritiéndose.
(…)”
Predicaba la menor
resistencia individual como social. Sentía rechazo a intervenir o
intentar componer las cosas, pues sólo servía para equivocarse.
“(…)
Por lo cual, el
sabio (…)
no haciendo
ostentación,
brilla en público.
Sin justificarse,
es distinguido.
Sin ensalzarse,
es reconocido.
Sin jactarse,
nunca vacila.
(…)”.
Dejarse fluir. La guerra y la ambición no existirían, si
los hombres adoptaran esta enseñanza.
En la India se predicaba la
doctrina de anular el deseo y se necesitó cinco siglos para que transitase a
China.
“Los cinco colores
enceguecen el ojo.
Los cinco sentidos
ensordecen los oídos.
Los cinco sabores
dañan el gusto.
(…) la caza
enloquece la mente”.
Predicaba la
contemplación de la naturaleza. Ponía énfasis en el desapego de las
posesiones, limitando los deseos.
Muchos siglos más
tarde Cristo afirmó:
“Mirad los lirios:
no hilan ni tejen; sin embargo, les aseguro que ni Salomón, en el
esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos.”
Ambos predicaron
vivir sencillamente, sin permitir que lo material domine lo espiritual.
“(…)
Un buen hombre es
el maestro de uno malo.
Un mal hombre está
a cargo de uno bueno.
Si el maestro no
es respetado y
al estudiante no
le interesa,
la confusión se
yergue, por más capaz que uno sea.
Este es el enigma
del misterio.”
Cinco siglos
antes de Jesús, Lao TSE predicaba lo mismo.
Dos siglos antes y
dos siglos después, el Taoísmo tuvo su auge en la corte, convirtiéndose
en la religión oficial.
Doscientos años
más tarde, el Taoísmo se organizó como un culto definido. Ya el Budismo se
practicaba entre los chinos, con sus templos, monasterios e imágenes, y el
Taoísmo siguió sus pasos.
Al principio fue
un movimiento espiritual, buscando un ideal abstracto, que no fuera un Dios.
Terminó por convertiste en un complejo politeísmo, con una trinidad de
dioses y con un dios superior denominado “el emperador de jade”.
Su enseñanza
ejemplar terminó siendo utilizada por los monjes.
El principio de la
inacción se transformó en un conjunto de fetichismos e idolatrías, con el único
fin de defenderse de los malos espíritus.
El Taoísmo se
ocupó del éxtasis de la mente contemplativa, frente a la naturaleza y la
libertad de los sentidos.
Inspiró el arte y la poesía, durante muchos siglos, uniendo el Yang y el Yin. Se convirtió en el triunfo de la mente
humana basada en la no acción y la paz interior.
El credo de
Confucio
Enseña la
tradición, la autoridad y el sometimiento que otorgan felicidad y seguridad al
hombre. Es un conjunto de preceptos del Estado y la familia,
-basados en una jerarquía de clase- en la verdad y en el orden. Primero el emperador y luego cada estrato
social; todos tienen una responsabilidad hacia la clase superior
y también hacia las clases inferiores.En la familia, el anciano es el de
mayor prestigio.
Confucio no enseña
la metafísica; no se preocupa por ella ni de los espíritus ni de Dios. Es
un método que se inclina hacia la bondad y un orden estable en la estructura
social, subordinada a rígidas reglas; una vida virtuosa y una armonía moral
de calma y cortesía.
Confucio y la
ley moral
Como Parménides y Heráclito, los seres humanos luchan por los límites
entre la libertad, lo tradicional y lo revolucionario, todos necesarios.
Confucio
enseñó su doctrina reformadora, estableciendo reglas morales, sociales y
religiosas para gobernar.
Eran tiempos de
guerras civiles; una lucha feudal que llevó a Lao Tsé a escribir las enseñanzas
del Tao, con el fin de seguir un camino más en contacto con el dejarse
fluir y el contacto con la naturaleza. Era un anciano, cuando Confucio
comenzó su camino, estableciendo un gobierno más ordenado, con leyes más justas
para el Emperador, el Estado y la familia -en lo público como en lo privado-
cono el objeto de alcanzar una vida más plena y feliz.
Confucio decía:
“si un príncipe me emplea, en un año estará acabada mi obra y en tres, el
gobierno sería perfecto.”
Pero los soberanos
prefirieron con el tiempo continuar con su vida disoluta.
Nace Confucio
hacia fin del -V de una familia pobre; su padre murió teniendo él tres años. A
los diez y nueve se casó y no fue feliz; de allí germina su mala reputación
sobre el sexo femenino. Tuvieron un hijo y dos hijas. Cuando comenzó a ser
conocido como maestro e inspector de granos, en una nación agrícola, viajó
a la Corte y
tuvo un encuentro con Lao- Tsé. El primero tenía veintidós años y el segundo,
setenta. Lao estaba en desacuerdo con las enseñanzas antiguas. Le pide al joven
que abandonara ese saber vano, cultivando la virtud y el Tao. Sin
embargo, Confucio siguió con su propia enseñanza, aún admirando al sabio
anciano. Regresó a su provincia Lu y se convirtió por un tiempo breve en
su guía; no prosperó y tuvo que refugiarse en otro feudo, como un
sencillo maestro, negándose a tener otro cargo; un joven príncipe lo
llamó para que lo ayudara. Lo nombraron ministro y se dedicó a
construir un Estado modelo. Maestro y gobernante fueron uno solo y con gran
éxito; el crimen y lo inmoral se desvanecieron; fijó un precio a cada artículo,
organizó los empleos y empleados, según la capacidad de cada uno, suprimió la
opresión de los ricos hacia los pobres y administró con justicia. Personalmente
cumplía con todo lo enseñado; sentía un respeto profundo hacia las clases de
mayor jerarquía y también respetaba las de nivel inferior. En
ese entonces tenía cincuenta y cinco años.
Los enemigos
lograron que el príncipe se interesara en una vida más libertina y lo alejara
de sus propósitos iniciales, deseando una vida más frívola.
Confucio fue
expulsado de la Corte;
inició una vida vagabunda en busca de otro gobierno que aceptara su justa
disciplina. Durante cuarenta años, junto a un grupo pequeño de discípulos fue
de un lugar a otro, a veces corriendo peligro; pobre y despreciado como “un
perro extraviado”, según sus propias palabras.
Cuando un
príncipe de diez años se hizo cargo del poder, lo llamó para que lo
ayudara; él se negó, ya fatigado, dedicado a estudiar y a enseñar
historia. Sus ideas eran más importantes en la teoría que en la praxis;
coleccionó poemas y narraciones populares y los editó con una lección moral.
Escribió varios libros: Anales de la Primavera y el
Otoño, El Libro de Historia -con una introducción que es un deleite
literario- el Libro de Canciones y Ritos y Ceremonias.Era
un sabio y su doctrina no había cambiado en absoluto, medio siglo después
del encuentro con Lao TSÉ.
Pedía la
cortesía mutua, el respeto, relaciones justas; altruismo, caridad y
bondad; observar los ritos y las ceremonias. Sus últimos escritos fueron brillantes, dominando el
pensamiento chino. Cuando publicó su primer libro, Anales de la
primavera y El Otoño,le dijo a sus discípulos: “por esto seré
conocido y seré juzgado”.
Fueron sus
discípulos quienes divulgaron su doctrina, parte de la cual pertenece a los
antiguos y fue adoptada por él, además de la literatura apócrifa de épocas
posteriores.
Cien años después,
Mencio, -como San Pablo con la doctrina de Cristo, y Platón, con la de
Sócrates-, divulgó el Confucionismo, creando una escuela de filosofía, aunque
fracasó.
Confucio jamás
se cuestionó sobre una naturaleza divina como ente sobrenatural. Creía en la bondad y la ética y la
predicaba, ignorando toda comunicación con Dios o cualquier mensajero divino.
Su ley era una filosofía cercana al Taoísmo, un sistema de conducta,
En el -III
el emperador decretó eliminar las ideas del filósofo. Se mataron a los
sabios y la Gran Muralla fue
construida para proteger a China de toda invasión extranjera. Luego de la
muerte imperial surgen una vez más sus enseñanzas -con la dinastía Han- que
reinó durante cuatro siglos pacíficamente- siendo el Confucionismo la médula
del renacimiento que se mantuvo hasta la actualidad.
En el Siglo I, el
Budismo nace con la mira puesta en lo ultraterreno; será una
religión que convive como un complemento a la mente de Confucio y a la
mente de Oriente. Todo el culto de la prehistoria y de los
antepasados, parte del Taoísmo, y los múltiples dioses y demonios
serán la base amalgamada en la nueva religión china.
Sin embargo, el
factor social de equilibrio fue Confucio, la base ética de la vida cotidiana
china. Adquiere características típicas de una verdadera religión,
construyendo templos en su nombre; su doctrina y todo un
complejo ritual del culto de los antepasados fue el ideal chino
familiar. Estas ceremonias públicas y privadas, de honda raíz
en este país, se basaron en sus enseñanzas. China mantiene una deuda con su
doctrina, aunque favorece la poligamia, despreciando el sexo femenino. He aquí
ciertas normas de conducta:
“Lo que no quieres que te hagan a ti,
no lo hagas tú a los otros”.
Esta regla de oro
fue uno de los principios y la base doctrinal, donde domina el deber.
El
confucionismo vive de acuerdo a normas alcanzables, mientras el cristianismo
modificó las enseñanzas legadas por Jesucristo, a través del apóstol San Pablo.
El legado de
Confucio es el servicio mutuo, base para llegar a ser virtuoso, mediante el estudio y la praxis
y conociendo sus propios defectos.
Los escasos
seguidores se convirtieron en millones de chinos que, durante dos siglos
siguieron su mandato; él mismo fue catalogado como uno de lo hombres más nobles
y santos.
Sabiduría de
Confucio
- Un gran ejército puede estar privado de su capitán, aunque nada priva a su
voluntad a socorrer a los más pobres de los hombres.
- Sentir bondad y
simpatía por las cosas; amar a los hombres sin egoísmo es lo recto.
- El altruismo
caracteriza el comportamiento recto del deber.
- El hombre superior se inclina hacia la virtud; el hombre
inferior tiende a lo material.
- El
hombre superior piensa en su virtud y en la justicia. El hombre inferior piensa
en sus posesiones.
- Existen
dos caminos: amar o no amar.
El
hinduismo
La más antigua religión de la India con más de 250
millones de creyentes; incorpora el politeísmo de las creencias
primitivas. Brahma es el
espíritu universal; Vishnu, el Preservador y Siva, el Destructor; debajo
de ellos existen una cantidad de dioses que solicitan ser adorados. Entre esos
múltiples dioses enfrentados, fue difícil para el hombre sobrevivir entre
sus múltiples reencarnaciones. La literatura antigua de los Vedas y los
Upanishads, los poemas el Ramayana y el Mahabharata no ofrecen esperanza alguna
en la tierra. Sólo puede cumplir el karma de la casta predestinada,
siguiendo una vida asceta y de meditación.
Millones de
almas creen en esta religión, no como un rito sino en cada acción de la vida
diaria, en su conducta social y en su pensamiento. La idea de bondad es esencialmente
diferente a la occidental. Produjo una
literatura ilustre, muchos santos y una relevante idea de la naturaleza divina
y del universo.
Su origen se
remonta a los tiempos de las grandes invasiones arias, en el norte
de India y proviene de los invasores arios, que significaba nobles, y de
los dravídicos. Estos a su vez habían invadido India por el noroeste: de invasores, fueron invadidos.
Es la India, con su selva y
un clima tórrido, donde fieras, aves, insectos y vegetales se multiplican sin
cesar y donde la lluvia cae con furia violenta en épocas del
monzón, poniendo fin al agobiante calor del verano.
Tenía la creencia
del karma y de la reencarnación, en diferentes castas humanas, animales,
vegetales o minerales. Uno podía encarnar en una rata, un tigre o un asesino.
Después de millones de reencarnaciones seguidas, el espíritu por fin
podía elevarse al nivel humano y de allí a la santidad, terminando con el ciclo
de nacimientos y muertes; escapar de la tierra era escapar del cuerpo: es la
aspiración mayor del hindú, que niega los placeres de la vida terrenal; himnos y poemas de gran
profundidad fueron escritos a mitad del S II. Doscientos años más
tarde se agregaron nuevos himnos- y fórmulas litúrgicas, dirigidas a los
dioses, donde pedían distanciarse del mundo y de todos los bienes
materiales.
Este
segundo período evolucionó hacia el culto de Brahma y se consagró a meditar; muchos bebían soma, que
los dejaba en éxtasis, olvidando el mundo físico y poniendo el alma en
comunicación con la divinidad. Más tarde recurrieron a la técnica de la
respiración profunda y a los ejercicios de meditación, denominado yoga.
Algunos lograron con este método yacer sobre una cama de clavos sin
sentir dolor o caminar sobre brasas encendidas sin quemarse. El cuerpo quedaba
sometido al pensamiento y al espíritu. Lo primordial era la unión espiritual
con Brahma.
La doctrina de
las castas fue más
compleja. Brahma las creó de las diferentes partes del
cuerpo; de la cabeza venían los brahmanes, hombres sagrados; de los
brazos, los guerreros; del tronco, los agricultores y comerciantes y
de los pies, los parias, siervos impuros, intocables, como los leprosos
en la época cristiana, apartados de la gente porque hasta su sombra
manchaba; éstos no podía acudir a los mismos templos ni escuelas ni
tocar sus alimentos ni pasearse por los mismos sitios; hacían los trabajos más
degradantes; se les prohibía el agua de los pozos o de las fuentes;
imposible tener una educación o un oficio. Las castas fueron la base de la
religión hindú, pese a los intentos de suprimirlas en la India.
El hinduismo, ya
brahmanismo, fue la religión más espiritual.
La literatura
de los himnos,
entre el –VIII y –V, fue una obra mitad
poética y mitad
filosófica, que expresó el pensamiento ario sobre la naturaleza divina,
la vida y el karma. Intentaron -a través de elucubraciones filosóficas-
encontrar un sentido a la existencia. Abandonaron el politeísmo
primitivo, aproximándose al monoteísmo, donde toda la naturaleza se transformó
en el espíritu de Brahma. Dieron a conocer las ideas del karma y de los
ciclos del nacimiento y muerte organizando las leyes del Yoga.
Pero la India terminó
imponiendo la religión a su pueblo. El clima de calores sofocantes, las lluvias torrenciales que
causan pavor modificaron el pensamiento y regresaron al politeísmo, pues los
hombres tomaron conciencia de las fuerzas destructivas de la naturaleza donde
diversas sectas -con diferentes ritos- crecen entre leyendas de los dioses que
adoran. Siva, entre ellos, un dios con piernas de niño, cabeza de elefante,
acurrucado sobre una cantidad de calaveras y servido por una rata, es un ídolo
que se encuentra a menudo en sus templos. Para los europeos es una imagen
monstruosa, pero el hindú cree que la vida humana y la de las bestias son
similares; no les importa unirlas de ese modo. Algunos dioses tienen cuatro
brazos o tres cabezas, siendo para ellos natural. La selva es su
inspiración. No se arrodillan frente al hombre como centro del universo;
esta idea nace en Grecia y se afianza en el Renacimiento italiano.
En sus poemas son
muy posibles los cantos independientes, que se fueron nutriendo con detalles
minuciosos, a través del tiempo entre los -500 y -1000 a.C .
El poema Ramayana posee unos cuarenta y ocho mil versos y el
Mahabharata es ocho veces más largos que los dos poemas homéricos, con cien mil
estrofas. Ambos contienen las ideas principales del hinduismo, como es la Biblia para los judíos
y los cristianos.
El ideal que
aspiran posee una doctrina, junto a compromisos sociales y religiosos, o sea el
dharma y los deberes familiares, el karma, con sus estrictas relaciones
entre el padre e hijos, rígidamente estructuradas, quedando la mujer en
desventaja.
En el SXV, se
condenó las falencias de esta religión, pero ésta debe ser juzgada por sus
normas superiores, no sólo por sus defectos. El hinduismo, con sus santos y
pecadores, ascetas y hedonistas, su mística y hechizos, además de su
pensamiento filosófico, junto al animalismo primitivo, es la religión más
antigua.
Sabiduría del
hinduismo
“No hagas a
tu prójimo nada que no quieras que tu prójimo te haga a ti.
- Proclama el amor al prójimo, la generosidad y
ser virtuoso.
- No matar, ayudar y ofrecer protección.
- El deber supremo reside en no hacer al otro lo
que le causaría dolor para poder alcanzar el camino al cielo”.
La creencia de
los Budistas
El karma y la
reencarnación son palabras claves en esta religión, desde el S –V; es seguida
por quinientos millones de personas.
Junto al
cristianismo son los dos sistemas religiosos más importantes que pretenden ser
la auténtica religión. Ambas comenzaron siendo un movimiento a fin de reformar
la fe y ambas tuvieron un maestro como guía, sin romper con la religión
antigua. El budismo es más
místico y el cristianismo es más social y práctico; contienen creencias
similares. Ambos fundadores son semejantes: nacieron
de una virgen y los ángeles anunciaron su nacimiento; las dos proclamaron ser
salvadores de sus pueblos y abandonaron sus hogares para seguir
predicando; sus muertes fueron seguidas de temblores en la tierra y señales en
el cielo. Sus vidas ejemplares son seguidas por millones de seres
que encuentran en sus pautas el modo de seguir el camino que lleva hacia Dios.
Gautama
nació en el –VI; fue un príncipe en el norte de la India. Recibió el
nombre de Siddharta, -la realización del ideal-. Una leyenda narra que
su padre quiso preservarlo de todos los grandes males de esta
tierra; de niño y adolescente vivió rodeado de lujo y de bellas mujeres; se
casó con una princesa.
Pero un día
conoció el dolor reflexionó profundamente; acudió a cinco ascetas
conocidos quedando insatisfecho. Comenzó una vida de sacrificios, privado
de casi todo alimento. Buda, así llamado ahora, sintió que un noble
sentimiento lo conducía hacia el servicio del prójimo. Deseaba que su
modo de vida se extendiera y se hiciera popular. Durante cuarenta años cumplió
su misión, Pronunció el sermón titulado “Fundación del reino de la rectitud”
similar al Sermón de la
Montaña de Jesús, pues contienen el espíritu de sus enseñanzas, que es renunciar
al mundo y seguir el camino virtuoso de la vida. El budismo tiene cinco
principios para alcanzar la obediencia.
- No se puede dar muerte a nada con vida porque
puede encarnar un alma para alcanzar planos superiores.
- No tomar nada por engaño o por la fuerza.
- El verdadero budista se desprende con
placer.
- No mentir.
- Huir de la lujuria y todo lo que pueda embriagar.
Son enseñanzas
personales para liberar a los seres de sus karmas sucesivos. Los cinco primeros
monjes budistas, con su primer guía, fueron misioneros de la nueva orden. La
mujer de Buda fue una de las primeras en creer en ella y la religión se divulgó
por la India
primero y luego a través
del mundo. La fe triunfó; se dirigía más bien a los ricos y cultos. Buda fue el
más intelectual de los maestros religiosos y su doctrina posee demasiada teoría
abstracta para la masa; los primero en seguir su enseñanza fueron nobles
importantes; Buda antes rico y privilegiado, comprobó que los lujos
no traen la felicidad humana. Pero, al rechazar los dioses populares y su
panteón, no atrajo a las masas. El budismo, denominado una concepción ateísta, no reconoce un dios
personal sino un alma superior impersonal, que se diluye en
el nirvana.
Durante cuarenta
años Buda predicó y fue maestro aunque tenemos escasos conocimientos de esa
época. Pronto nació un vasto sistema monástico, pues la idea esencial era
retirarse de los placeres del mundo, Los creyentes ricos donaron dinero
para construir monasterios. La orden vestía de amarillo para señalar su vida
ascética y se rasura los cabellos, llevando una vida de pobreza y
castidad, renunciando al hogar y a la familia. Cuando predican viven de la
limosna y llevan la escudilla de mendigos. El budismo no reconoce las
diferentes castas pero tampoco reformó el sistema ni predicó un sistema social
en la India;
esta religión es personal allí donde el bienestar social no tenía importancia.
. Durante la época del monzón -con sus lluvias torrenciales- se refugiaban en
uno de los monasterios; en estaciones más templadas, recorría
predicando el norte de la
India.
Buda murió a
los ochenta años; miles
de creyentes siguieron sus enseñanzas y su credo triunfó y se
extendió a los pueblos, aunque sus enseñanzas se desvirtuaron,
degenerándose la vida monástica pues en vez de meditar se transformó en
pereza; el predicador mendigo llevaba una vida relajada y no se preocupaba de
enseñar; hubo discusiones sobre ciertos puntos de la doctrina y su
interpretación perdió el poder espiritual de sus conceptos
metafísicos. ¿Hasta qué punto le preocupó a Buda el yo personal en su evolución
y en qué medida fue un predicador práctico y moral? En verdad, estimuló al hombre a tener una
visión interior del Yo Supremo.
A su muerte
quinientos creyentes se reunieron en un concilio con el fin de fijar la
doctrina y decidir sobre los libros sagrados. El segundo concilio tuvo lugar un
siglo después. El tercero, en el -244
El emperador
de Oriente Asoka, denominado el emperador del budismo, contribuyó a extender la
religión y de una conquista militar pasó a ser una pacifista; hizo
construir columnas con enseñanzas que alababan la nueva fe. Heredó
de su padre un estado anárquico y dejó un imperio pacifista, unido bajo los
principios de este credo. Hizo construir caminos, plantar árboles y jardines
públicos, cavar pozos, fundar hospitales y sembrar plantas medicinales;
protegió a los humildes y educó a las mujeres. Se ocupó de expandir esta
doctrina enviando misioneros a Persia, Ceilán, Cachemira y Alejandría. A
través de los siglos, la religión se extendió al Tíbet, a Japón y Corea, aunque
disminuyeron sus adeptos en La India. Ceilán siguió siendo su baluarte.
Los tibetanos -gobernada bajo la protección de Dalai
Lama, rey sacerdote- crearon una iglesia-estado muy estricta para
los consagrados a la vida monástica-.
En China siguieron las enseñanzas de Lao TSE,
cultivando la quietud espiritual, que posteriormente pasó al Japón, donde
también se convirtió en su culto.
Tuvo un
renacimiento artístico: templos, monasterios, esculturas, pinturas en seda,
frescos, relicarios y manuscritos. En Turkestán se encontró una gruta con
miles de pinturas, esculturas y manuscritos iluminados; algunos de sus tesoros
están hoy en el Museo británico; existe otra gruta en Ajanta con frescos del
arte budista y en Indochina se encontraron también testimonios de la
grandeza del budismo. Existe una colina sagrada que es un
templo con terrazas, galerías y escalinatas, donde hay miles de
bajorrelieves con episodios de la vida de Buda, además de centenares de
estatuas del profeta sentado con sus piernas cruzadas, en una posición
diferente a la habitual. Es, junto a la imagen de Cristo crucificado, los dos
símbolos religiosos más impresionantes del mundo. Notable también su
literatura, donde el canon llamado las Tres Canastas fue escrita
en la primera mitad de siglo I A.c. sin alteraciones hasta hoy. Consta
de tres partes: una para los seglares, otra para los monjes y devotos y la
última son las doctrinas y enseñanzas filosóficas más profundas. La versión más
pura está en el idioma pali del sur pero existe otra en sánscrito, más
aceptada por los budistas. A las tradicionales enseñanzas de Buda se añadieron
muchos escritos en prosa y verso. Un poema escrito en lengua pali, cincuenta
años después de Jesús, posee la mayor parte de las leyendas de su vida y fue la
luz de Asia. El poema de sir E. Arnold dio a conocer el budismo a los
ingleses. Está escrita su doctrina ideal, basada en la negación de la
vida. Tuvo gran influjo en la humanidad.
- “Si deseas hacer algo, piensa primero si no será
un daño tuyo, mío o de otro. Si es así, no lo hagas. ¿Será un beneficio
tuyo, mío o de otro? Si es así, hazlo.
- Uno mismo hace el mal; uno mismo lo sufre; uno
mismo se aparta del mal; uno mismo se purifica; nadie puede purificar a
otro.
- Qué el hombre venza la cólera con el amor, que
venza el mal con el bien, la codicia con la generosidad y la mentira con
la verdad.
- “La religión consiste en hacer el bien y el
menos daño posible; practicar el amor, la compasión, la verdad en
todos los hechos de la vida”.
- “Tender la mano, las palabras bondadosas,
consagrar la vida al servicio del prójimo, ser imparcial con uno mismo y
con los demás: estas actitudes sostienen
- “Ni un dios podría cambiar en derrota la
victoria de un hombre sobre sí mismo”.
- No lastimes a los demás pues te causa dolor a ti
mismo.
(El jainismo –
liberación por la bondad- y el shintoismo -el camino de los dioses- por
no ser muy conocidas, las he suprimido.
LA CREENCIA DEL ISLAM
“No hay más Dios que Dios y Mahoma es su
Profeta”. Este monoteísmo fanático fue una de las enseñanzas en oposición
a adorar a diferentes dioses, que proclamó Mahoma a fines del siglo
VII de nuestra era. Un dios único para llevar una vida virtuosa:
moderación, fidelidad, generosidad, limosnas, ayunos y oraciones
fueron señalados en este culto.
La poligamia
limitada fue aceptada y no tenían mucha consideración hacia las mujeres. Lo
principal era entregarse a Dios y extender la religión a la fuerza, si
era necesario. Los premios y castigos por un Dios y sus ángeles estaban
definidos por el paraíso, tipo el Edén cristiano, para sus fieles y para los que
morían por defender esta religión. Toda la doctrina oral se escribió
en el Corán,-libro sagrado- siendo el credo absoluto para más de
doscientos millones de adeptos.
Alá es el
dios único y Mahoma, su profeta
Después del
cristianismo, el Islam es la religión más dinámica. Trescientos millones la
profesan en los pueblos jinetes de Oriente y en el norte de África; un humilde
ser recibió la revelación en una tribu árabe y cambió la historia humana.
Junto al
Cristianismo son dos poderes e ideologías rivales. Las victorias en las
Cruzadas hicieron del Islam un sistema religioso muy extendido desde la India hasta los
Pirineos y lo convirtió en un sistema a su vez científico, restaurando la
cultura de los hombres en épocas de tinieblas. Hicieron grandes progresos en
matemáticas, medicina, física y otras ramas del saber.
Nació en Arabia,
entre la raza semita; puede considerarse la religión mahometana como una
extraña evolución del judaísmo y del cristianismo. Mahoma se consideraba
como uno más entre los maestros semitas, como Noé y Cristo. Negaba
la divinidad de Jesús como varias sectas del cristianismo; lo veían como un
hombre que proclamaba un Dios único y los primeros adeptos al rezar volvían la
cara hacia Jerusalén, no hacia La
Meca como los hicieron muchos años más tarde. No
estaban de acuerdo con la
Trinidad del Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Mahoma nació
en La Meca 570
D.c. Al morir su padre desde los doce años lo educó un tío que
devino su tutor; lo acompañó en sus viajes comerciales por Siria donde
conoció a los judíos y las sectas cristianas. Se casó pero a los
cuarenta mostró su pasión por los temas religiosos; se convirtió en un
asceta; caminaba por el desierto cubierto de trapos, poco aseado, viviendo en
cuevas y meditando. En esa soledad sintió a Dios muy próximo; padecía de
ataques de catalepsia y en uno de ellos vio al arcángel Gabriel ordenándole:
¡Recita! Apareció sobre una tela el primer versículo del
Corán:
·
“¡Recita tú!
Porque tu Señor
es el más benefactor,
Pues te enseñó el
uso de la pluma
Y enseñó al
hombre lo que no sabía.”
Y fue esa noche
que apareció una religión nueva. Mahoma sintió terror con aquellas revelaciones
espirituales y sólo encontró la paz en brazos de su mujer, pero ya había sido
señalado. Una segunda visión en el yermo comunicó un segundo mensaje; escuchó
la siguiente exhortación: “Alá el único dios y el Islam, sumisión”.
Mensaje difícil y
la sumisión uno de los esfuerzos más complicados para esta raza orgullosa. En
una religión politeísta que adoraba diferentes dioses, no era fácil inculcar
esta doctrina monoteísta, aunque tuvo el valor de hacerlo. Su mujer y su
esclavo le creyeron pero en tres años solamente logró trece adeptos, Se pasó
meses meditando en soledad, el desierto. Retornaron las revelaciones en
versículos que luego formarían parte del Corán. Reunió a
cuarenta personas y los ordenó creer. El tío anciano le pidió que se
apartara de un camino tan peligroso. Le costó mucho no seguir su consejo, pero
vio a Alí, un mancebo de diez y seis años, enviado por el destino como su
futuro hijo adoptivo y yerno el cual sufrió el martirio por su fe.
Era un peligro
predicar esta nueva religión y se convirtió en una amenaza para las tradiciones
de La Meca.
Comenzaron a perseguirlos y los creyentes huyeron, pero
Mahoma era un árabe y tenía todas las esperanzas puestas en su tierra natal y
en la Meca,
la ciudad amada.
Siguieron las
persecuciones y sus adeptos debieron ocultarse en cuevas cerca del
desierto, aunque la nueva religión consiguió más adepto; el Islam predicaba una
democracia espiritual, una fraternidad para esclavos y amos y prometía goces
eternos en el paraíso a todos los hombres.
Cuando
cumplió cincuenta años murió su mujer y el profeta se endureció: ya no ruega
sino amenaza. Abandonó la
Meca y huyó con sus adeptos, esperando más tolerancia en
la comunidad judía, pero no lo recibieron; fueron explotados y sólo hallaron la
pobreza. Así como el nacimiento de Cristo es una fecha del calendario de
Occidente, para ellos La
Huída en el s VII marca una fecha crucial.
Mahoma era un
profeta, un jefe y el Islam que por la espada sometía a seguir el
Islam. Comenzaron sus ataques contra las caravanas enemigas, en los meses
sagrados de la tregua que siempre se observaba desde épocas antiguas, y
consiguió su primera gran victoria en una batalla en el año 2, que el Corán
recuerda como El Botín. Primero fue la matanza de los judíos, donde se
apropiaron de su riqueza, pese a defenderse valientemente; el vivía en la
humildad pero el ejército necesitaba aquel botín. Les permitió conservar sus
propiedades pero debían pagar la mitad del tributo. Fue una etapa hacia la
conquista del mundo. Hubo muertos a raudales, venta de esclavos prisioneros,
raptos, violaciones y también torturas. Una mujer, le asesinaron el marido y la
obligaron a ser una de sus mujeres. Tomó nuevas mujeres -ya que aceptaba
la poligamia- pero siempre sostenía que su primera mujer creyó en él, cuando
nadie lo hacía. El Islam subordinó a sus creencias con el lema: cree o
muere o cree, paga tributo y muere; fue un guerrero gobernante anhelando una
Arabia unida.
Cuando se dirigió
hacia la Meca,
ya era invencible y la ciudad fue vencida y sometida. El altar de una diosa se
transformó en una mezquita y los tótems fueron destruidos. La Meca se convirtió en la
ciudad santa. Cinco veces por día el mahometano piadoso torna su rostro
hacia la ciudad para orar; La
Meca fue desde ese instante el centro del mundo árabe
con un Dios, un soberano y un gobierno. Dos años más tarde murió Mahoma.
Hombre singular,
de gran orgullo rechazó ser considerado divino y lo único que le interesó fue
cumplir su misión. Arabia idolatraba a los dioses primitivos pero al
morir la dejó unida, fuerte y con una sola religión monoteísta. El rey de
Persia recibió un mensaje para convertiste al Islam. Al negarse, fue invadido
por los musulmanes.
En dos siglos
conquistaron el Oriente Medio y el norte de la India, el norte de África y
España. Similar al imperio romano, los mahometanos llevaron la cultura china
hacia Europa, Bagdad, Damasco, El Cairo y Córdoba; desde la India hasta los
Pirineos nacieron centros de esta cultura, deseosos de conocer la nueva
religión. Su sistema numérico reemplazó al romano; fueron un genio en las
matemáticas, el álgebra, la astronomía, la alquimia –origen de la química- y la
medicina. Se reunían en centros que hoy denominaríamos Universidades. Los
semitas y musulmanes aportaron mucho a la cultura.
El Corán,
escrito después de su muerte, con las enseñanzas de Mahoma conservó la
autoridad espiritual aunque circularon diversas versiones. Se necesitaba una
versión definitiva; quemaron entonces todas las copias y le
pidieron antes al Zaid que hiciese una versión definitiva.
Quedó entonces tal como Mahoma lo había dicho oralmente.
Hubo también
dificultades sobre si los cuatro califas deberían ser sucesores de Mahoma
o Alí, su primo y el primer sucesor legítimo.
El mundo musulmán
se dividió en a) los sunnitas, más numerosos, que adaptaron
la primera opinión y admitieron otros libros tradicionales y b) los shiítas que
son mayoría en la India y
Persia. Exceptuando este cisma, no hubo movimientos de reforma alguna en el
Islam y sus doctrinas originales, siendo esta religión el sostén de millones de
almas durante estos doce siglos
pasados.
El ritual consiste
en cinco oraciones diarias, con la cara hacia La Meca. Sus mezquitas
son enormes templos de rezos, con magníficas cúpulas desde donde se llama a los
fieles a la oración; toda mezquita posee un nicho orientados hacia La Meca y los fieles miran
hacia ese lado; tienen prohibidas las imágenes -como el judaísmo- aunque es
rica en la decoración que cubre las paredes con textos del Corán en árabe sobre
azulejos, mosaicos o cerámicas coloreadas.
Otro ritual es el
ayuno en el noveno mes de cada año, llamado el Ramadán. No pueden comer nada
desde la mañana hasta la tarde durante un ciclo lunar, o sea 28 días,
aunque no es obligatorio, Todo creyente desea una peregrinación
hacia la Meca para
adorarla Sagrada Mezquita. En una de ellas, la mezquita de Medina,
está enterrado el profeta. Las purificaciones antes de orar y de comer es
un hábito usual como también el baño de todo el cuerpo como purificación; la
limosna sí es obligatoria: existe un tributo que grava cada propiedad
y es obligatorio.
Su código moral
posee modificaciones del antiguo judaísmo, muchos heredados del
Pentateuco, uno de los libros de la
Ley de los judíos; no comer carne de cerdo, no beber
vino, no jugar, no matar, no cometer adulterio y guardar castidad; obedecer a
los padres y está prohibido adorar imágenes. Poseen reglas del matrimonio que
permite la poligamia de sólo cuatro mujeres y un sistema de concubinato legal,
que no favorece a la mujer, pues está sometida a su marido por injustas leyes sociales;
cubrirse la cara con un velo es una de ellas. Se permitía tener
esclavos pero como los cristianos, lo seres eran iguales
espiritualmente ante Dios, siendo el triunfo de ambas religiones.
El Islam es
rígido, inamovible. Hubo sectas nuevas, como el sufismo, en el siglo IX y X,
que llevaron el misticismo y el quietismo en Persia y produciendo una
maravillosa poesía espiritual: todas las religiones nombradas además de la
filosofía aportaron obras de arte a la poética religiosa.
El sufismo fue tal
vez la primera teosofía en encontrar la esencia divina y la virtud.
Sabiduría
del Islam
-Caridad
es inducir a los hombres en el camino recto.
- Enseñar
ese camino y guiar a los ciegos; quitarles los escombros y dar de beber al
prójimo.
- No
hacer ningún favor esperando recompensa.
- Ser
amables con la familia, los criados, huérfanos y pobres.
- Decir
siempre la verdad.
- Ser
caritativos y bondadosos con los pobres, amigos e incluso los enemigos,
rechazando el mal.
- Sentirse
alegres; arrepentirse, rogar, ayunar, y seguir el camino recto, obviando lo
injusto.
- Oriente
y Occidente pertenece a Dios.
- El
que reflexiona sobre la eternidad tendrá prendida la luz eterna.
Historia del
Cristianismo
Sus ideas dominaron el pensamiento, modificando la filosofía, la
política y la conducta social durante dos mil años y su influjo continuó
hasta el S XXI. Se expandió durante el Medioevo y el Renacimiento hasta
llegar a nuestros días; se crearon instituciones caritativas, hospitales,
asistencia para enfermos, pobres, cautivos y locos. Nació un modo de
acercarse por fin al prójimo.
Hubo santos
intelectuales como San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Santa Teresa de Ávila y
San Juan de la Cruz;
éste último alcanzó cimas inalcanzables a través de su poesía.
La Inquisición fue uno de sus peores errores
Florence
Nightingale se considera la primera enfermera ejerciendo en Asia y
luego en Inglaterra su amor por el prójimo, poniendo en práctica la
enseñanza del Salvador.
La democracia tuvo
su origen en la ética cristiana; el comunismo- en principio tuvo su
origen en el cristianismo aunque aplicado a la economía. Si no creemos en
Jesús como ser divino y negamos la resurrección, cómo explicarnos que un grupo
pequeño de discípulos temerosos, simples e iletrados, perseguidos por la Iglesia y el Estado
lograron difundir la religión.
El relato de Jesús
fue la de un reformador de una religión local, en Galilea y en la ciudad de
Jerusalén. Nacido en una colonia imperial no significativa, bajo el emperador Augusto,
fue hijo adoptivo de un artesano carpintero, judío y muy religioso.
A los 33 años
siente la necesidad de predicar, exhortando a la gente a arrepentirse de
los pecados y enfrentándose a los fariseos hipócritas y decadentes, que
inmovilizaban a la iglesia judía, a favor de los profetas antiguos con
una fiel enseñanza de sus ritos. Su bondad y su vida humilde atrajeron a mucha
gente humilde. Eligió a doce
apóstoles pescadores para compartir su vida de predicador ambulante. Se dirigía a la multitud hablando en parábolas, intimándolos a
seguir una vida virtuosa.
Dios, a través del Mesías restauraba el mundo, donde todos los
seres eran iguales. Perdonaba los pecados habituales pero condenaba con enorme
rigor los espirituales como la hipocresía y ser duros de corazón. Estas
enseñanzas alertaron al Imperio romano; además poseía el don de curar e incluso
resucitó a Lázaro y a un a pequeña niña moribunda.
Un día antes de
su cruel agonía instituyó el sacramento de la santa eucaristía, partiendo el
pan y bebiendo el vino, pidiendo que hicieran lo mismo en su recuerdo. Al morir crucificado hubo señales
en el cielo y la gente temió y creyó.
Saulo de Tarso, al
principio persiguió el culto cristiano pero tuvo una visión en el desierto -en
Damasco- y se convirtió; de perseguidor a creyente, el actual Pablo fue uno de
los más poderosos en la primitiva religión cristiana en los países del
Mediterráneo Oriental. Escribió célebres cartas hoy denominadas
epístolas.
Medio siglo
después de la crucifixión de Cristo, Marcos
escribió los Evangelios sobre los hechos de la vida de Jesús; son
parábolas en una forma sencilla y muy breves. Mateo luego escribió otro relato similar y más tarde Lucas, que no era apóstol sino médico y
compañero de Pablo; es una versión donde se muestra a Jesús de manera más
poética, como predicador y santo, con la virtud de curar.
El cuarto
evangelio de Juan es el más
místico y subjetivo
y finaliza con el célebre Apocalipsis, donde se anuncia el fin del mundo;
tiene poca semejanza con los tres evangelios anteriores. Lo muestra a Cristo
como acérrimo antagonista de la religión judía; lo invoca como divinidad
absoluta y habla de sus milagros de manera simbólica, escrito poco antes de
su muerte, en el S I.
Setenta años
después de la crucifixión,
la nueva fe se convirtió de mera secta y religión local en una religión
nueva llamada a mover el mundo. La obra de Pablo produjo la primera lucha
en la nueva fe. Toda la esencia del judaísmo se mantuvo aunque comenzó
el choque entre la nueva religión cristiana y los judíos sobre criterios más
dogmáticos. Cristo dejó enseñanzas dinámicas donde esclavo y amo son
iguales, aunque hubo discusiones sobre la interpretación de los
libros sagrados.
Roma no estaba
madura para aceptarla y esto dio lugar a matanzas sin diferenciar judíos de cristianos, ambas religiones
monoteístas, en oposición al Imperio, que creía en diferentes divinidades
paganas, similar a Grecia.
En la época de
Nerón, Pedro y Pablo sufrieron el martirio. Hubo tremendas persecuciones en los tres
primeros siglos, con algunas épocas de tolerancia. Los seguidores de Cristo
vivían, celebraban el culto y morían en la Catacumbas, bajo el
suelo de Roma. -Aseguran que algunas llegan hasta Napoli y en el año 1958
aun no había sido confirmado-.
Poco a poco Roma
se volvió más tolerante con el cristianismo y Pedro fue
considerado el primer obispo.
El Imperio se
dividió y el centro
político pasó a Bizancio; el poder del obispo cristiano aumentó. A
principio del S III el
emperador Constantino se convirtió
y reconoció el valor de esta nueva fe como unión del imperio.
Cuando Gregorio el
Grande fue pontífice, se reconoció el poder absoluto de los obispos, los
monasterios y se fijó una ortodoxia, pero la religión ya no era un nuevo
sistema ético-espiritual como Jesús enseñó sino organizada
eclesiásticamente. Con la caída del Imperio Romano y el poder de los papas
aumenta. Cuando los godos y los hunos sitiaron a Roma fue el pontífice quien
les ordenó retirarse. Este hecho aumentó más su poder y fue reconocido como
cabeza de la Iglesia,
tal cual lo pronosticó Jesús a Pedro: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra
levantaré mi Iglesia”.
Las dos iglesias
de Occidente y de Oriente se separan en
cuanto a las fechas de celebraciones como Pascua y la Resurrección.
La religión
monoteísta comienza con la huída al desierto de los cristianos con el fin
de huir de la esclavitud.
Se agruparon en
pequeñas comunidades y se consagraron a la meditación; se alejaron de toda pompa y brillo y
retornaron a una vida sencilla, como enseñó Jesucristo. San
Antonio y otros estaban en desacuerdo con los ritos de la Iglesia. En el S IV
comenzaron los monasterios con celdas individuales, el comedor colectivo,
la capilla y los talleres de trabajo con un prior o abad, modelo para la
posteridad. A medio siglo de su muerte había más de cincuenta mil monjes.
Triunfan los monasterios mientras el Imperio Romano se derrumba. Finalmente
fueron los únicos refugios de la cultura durante muchos siglos de ignorancia. El dominio que tuvo sobre las masas fue
enorme, pues el saber radicaba en la Iglesia. La humanidad debería
estar agradecida durante los primeros mil años de vida.
San Basilio en el Este comenzó un movimiento similar
y dos siglos después, en el VI San
Benito afianzó el sistema monástico definiendo su doctrina y exigiendo los
votos de pobreza, castidad y obediencia. No creían en la divinidad de Cristo,
tampoco que el pecado de desobediencia de Adán cayera sobre toda la
humanidad y surgieron preguntas sobre la predestinación de las almas, la
salvación o la condena. El sacrificio de la Consagración fue
visto como un mero símbolo. Rechazaban las imágenes sagradas en los
templos, prohibieron las esculturas aunque admitían la pintura. La
virginidad de María y la Trinidad con tres dioses en uno
(Padre, Hijo y Espíritu Santo) fueron o temas de discusión y no
aceptación en Oriente, dividiendo la Iglesia apostólica en oposición a la Iglesia Ortodoxa. Practicada en Rusia,
Turquía, Asia Menor, Grecia y gran parte de los Balcanes, con sede en
Constantinopla y gobernada por patriarcas- no reconocían ni reconocen al Papa. Italia
quedó aislada del Imperio Oriental; el poder del papa aumentó
considerablemente mientras Carlomagno,
fue coronado por el Sumo Pontífice, como el Emperador del Sacro Imperio
Romano. Durante dos siglos la iglesia fue poderosa, pese a las luchas
continuas.
La Reforma puso su mirada en la Antigüedad del
mundo clásico pagano, minando el poderío del pontífice, lo cual
muchas veces provocó luchas sangrientas.
A fin del
Medioevo, Dante tomó partido por el emperador contra el papa. Siglos
después, Lutero -en Alemania- y Calvino en Suiza reformaron la Iglesia. La base
fundamental era la razón individual para los problemas espirituales
de la Iglesia, que
quería sumisión total a toda su doctrina.
En el S XV la
imprenta aumentó la circulación de libros, hasta ese momento
dominio total de los monasterios.
El primer libro
impreso fue la Biblia con
las enseñanzas de Cristo pero sin interpretación eclesiástica; traducida al
inglés con motivo de purificar las prácticas católicas, comenzaron las
traducciones de las Sagradas Escrituras, llevando a los creyentes hacia la
fuente divina.
El protestantismo
fue otro movimiento de reforma que alcanzó su punto álgido con Calvino. La Iglesia necesitaba dinero
para terminar de construir la
Basílica de San Pedro y comenzó a vender indulgencias plenarias y
Lutero se opuso a esa venta infame; quince
días más tarde esta infamia se propagó por toda Alemania. Lutero fue llamado a
Roma, pero al no obedecer lo
excomulgaron. El monje rebelde se dio el
lujo de quemar la orden papal. El Pontífice entonces ordenó al emperador que
abriera un proceso contra Lutero, pero Lutero aprovechó el momento para
divulgar el derecho de todo ser humano a aproximarse a Dios directamente, a
través de la oración. Obtuvo muchos seguidores, pues la idea de dejar en
libertad a cada uno para interpretar las enseñanzas de Cristo fue considerado uno de los grandes cismas del
cristianismo, -que vio peligrar su poder-. Lutero consideraba el
sacrificio de la misa como un mero símbolo; se rebeló contra el culto a María y a los santos; no
creía en el Purgatorio ni en la penitencia ni en su utilidad. Estas ideas se expandieron
rápidamente por Alemania, y los países Escandinavos. En 1530 nacieron dos
iglesias protestantes: la luterana y la Reforma . La primera conservó el antiguo ritual
en el idioma popular.
La Reforma nace en Francia con Calvino, a
principio del S XVI; abandonó la iglesia Católica y trabajó para la Reforma desde
Ginebra, propagando sus enseñanzas basadas en una vida estricta y virtuosa
donde Calvino logró imponerse. Dedicó el resto de sus días a formar
predicadores en este rígido sistema moral para extender su nueva doctrina. Creía
en la predestinación (salvarse o condenarse según el mandato divino). Las
ideas de Calvino se extendieron por Escocia, y América del Norte con los puritanos: todo
placer sensual fue condenado.
Inglaterra llegó a
un acuerdo con la Iglesia Católica hasta
la ruptura durante el reino de Enrique VIII, quien deseaba anular su primer
casamiento, luego de veinte años de matrimonio con Catalina de Aragón para unirse a Ana Bolena. Como el
Pontífice rechazó esta proposición, siendo la reina sobrina del Emperador Carlos V, se
produjo un gran sismo y Enrique, luego de ciertas dudas se proclamó jefe de la Iglesia anglicana.
Sin embargo no detuvo la persecución de los protestantes. Suprimió los
monasterios que se oponían a su absolutismo y porque además necesitaba con
urgencia arrancarle sus opulentas riquezas. La doctrina era similar, salvo no
admitir la fe en el Papa, ya sin
ninguna autoridad frente a la decisición del rey inglés.
A la muerte del
rey, subió su hijo Eduardo VI. El libro de Oración con sus 33 artículos de la
fe, se editó y fue la base de la iglesia anglicana, donde se desconocía la
autoridad papal, siendo jefe el mismo rey; el Arzobispo de Canterbury fue
desde ese momento considerado el primado
eclesiástico; se negaba también la virginidad de María y la consagración;
la misa pasó a ser un símbolo como la comunión; la confesión fue
voluntaria, se omitió la penitencia y se negó el purgatorio. En síntesis fue la
unión de las viejas tradiciones aunque más liberales.
Ignacio de Loyola
luchó contra el protestantismo; fundó la Compañía de Jesús, a
mitad del S XVI, con la sumisión sin
condiciones al Santo Padre. Los jesuitas tuvieron mayor éxito en Francia.
La tremenda matanza de los hugonotes, la noche de San Bartolomé, aniquiló el
protestantismo en este país, mientras en Holanda, Alemania, los Países
Escandinavos, Escocia y Gales siguieron firmes en esta religión, que se
extendió por América del Norte con la colonización inglesa y francesa. Muchos emigraron
a ese continente a causa de las persecuciones y la falta de
libertad del culto. La cárcel, las torturas
y muertes fueron muchas.
Hubo una cierta
tolerancia en el S XVII, donde se
subdividieron en diferentes ramas: anabaptista, presbiteriana, cuáquera,
puritana y otras. Defendían su libertad de pensar, su culto diferente a las
leyes católicas y se adhirieron a la iglesia anglicana, después de la Restauración. Los protestantes
se basaban en la enseñanza directa del Nuevo Testamento y rechazaban las
doctrinas de la Iglesia secular.
Ni ella ni las Escrituras podían considerarse jueces críticos de la
moral.
El S XVIII tuvo
una actividad evangelizadora: la ebriedad, el juego, la inmoralidad, la
esclavitud, las jornadas laborales excesivas, el trabajo de los niños, la
asistencia a los enfermos, a los pobres, a los locos y a los prisioneros
fueron reformados en nombre de la religión, convirtiéndose en una
auténtica fuerza social. Las raíces de las leyes sociales modernas se sostienen
gracias a este espíritu evangelizador.
Los misioneros jesuitas predicaron el Evangelio a través del
mundo en tierras desconocidas y vírgenes, llevando la civilización europea: las
Misiones Jesuíticas son un ejemplo cabal de sus buenas intenciones en América,
diferente a su imposición original contra los herejes protestantes.
El Cristianismo se
dividió en tres grandes sectores:
- La
Iglesia Católica Romana,
- La
Ortodoxa Griega
- Las diferentes Iglesias protestantes.
Con el paso del tiempo pulieron sus diferencias y se aproximaron en un
trabajo conjunto, aceptando ciertas
verdades espirituales de las otras religiones. Juan Pablo II fue un
ejemplo en este acercamiento religioso.
A través
de los siglos, el Cristianismo fue la clave de la civilización con las
enseñanzas que hace dos mil años predicó Cristo, junto a doce apóstoles y
algunos discípulos donde todos se proclamaban entre sí hermanos.
Bibliografía: Horacio Shipp, Creencias que han
movido al mundo 2da edición, traducción de Florentino M Torner, México año
1959 ,218 páginas. Titulo
en inglés Faiths that moved the World (Dreams and Dramas of the Search of
God)