domingo, 12 de febrero de 2017

GRANDES BATALLAS

GRANDES BATALLAS

Batalla de Zama  -S II:  Roma contra Cartago

Un siglo más tarde de la conquista de Alejandro el imperio macedonio no sobrevivió en manos de sus generales.
Emergen dos nuevas potencias: la Península de Italia y la costa africana.
Cartago como Venecia, Inglaterra y los Países Bajos era una potencia comercial, dinámica y económica. Los cartaginenses fueron fenicios del lejano Oriente en el norte de África. Pueblo de mercaderes y marinos.
Las guerras Púnica se desarrollan en tierra y mar. Roma finalmente vencerá a Cartago, pero por tierra se habían impuesto Aníbal con sus elefantes.
Escipión contra Aníbal Este último cruza Galia y los Alpes. Los romanos se asustan y huyen. Aníbal, como en las dos batallas precedentes, no persigue al enemigo. Pasan 15 años en diferentes campos de batalla.
Aníbal alinea a sus elefantes. Los romanos se organizan en tres líneas según la edad. El arte de su guerra es la capacidad de lanzar una serie de ataques en oleadas al enemigo. Hacer frente a los embates y volver a cargar. Escipión crea espacios con el fin de soportar la carga de las decenas de elefantes.
La diferencia entre los dos ejércitos rivales es colosal. Escipión aprende de los fracasos anteriores y copia la táctica de Aníbal.  Lo que Napoleón logró en cortos plazos, Roma lo alcanzará en un largo plazo.
Aníbal no desea destruir Roma; su objetivo es desmantelarla. Quiere obligar a los pueblos romanos a asociarse a Cartago. Le inflige pérdidas importantes para que abandone el combate y poder reducir a la nada la capacidad militar de los romanos y terminar con su expansión. Su objetivo no era conquistar sino aniquilar. Allí su error de estrategia que llevará a la derrota de Cartago y abrirá las puertas al imperialismo romano.

Hattin. S XIII  verano de  1187

Cristianos, templario, hospitalarios y francos contra musulmanes sarracenos (Saladino)
Carlos Martel -732- pone fin al avance musulmán en Europa Septentrional. La Victoria de Talas (751) sobre los chinos les permite dominar Asia central sin hostigarlos.
Dos grandes civilizaciones adhieren al Islam: Persia e India, sin tener entre ellas  buenas relaciones. Tensiones entre hititas y sunitas y más  luchas dinásticas saturan la historia.
Después de los árabes y de los persas, los turcos abrazan la fe musulmana (no los mongoles). Bizancio actúa como protector de la cristiandad; la suerte de Europa está ligada a Constantinopla.
Los francos -en 1453- imponen el sitio en esta ciudad, con la 4ta Cruzada: Europa  asciende mientras Constantinopla se derrumba.
Al  final del S XI se debilita el Imperio Romano de Oriente y se origina La guerra santa entre Europa y el Cercano Oriente por más de dos siglos.
Junto a la toma de Jerusalén le sucede esta batalla célebre y trágica entre Saladino y Guido de Lusignan. Gran torpeza de los francos, que pierden Jerusalén.
Fin del Siglo XI, entusiasmo por recuperar La Tierra Santa en Occidente. Profecías del milenio; desarrollo cultura en occidente. La invocación del Papa a La Guerra Santa y su repercusión sorprendió incluso al Pontífice.
Bizancio se debilitaba en manos de los turcos. La muralla bizantina protegía al cristianismo, aunque aun se mantiene cuatro siglos.

I   Cruzada     1092; el objetivo: tomar Jerusalén.
II  Cruzada     1145. Participa Luis VII y su Mujer Leonor de Aquitania    y   el Emperador del Sacro Imperio Romano, Conrado. Fracaso total.                                                            
                     
III  Cruzada   1189  Respuesta a la batalla de Hattin. Reyes de Francia junto al rey, Felipe Augusto,  e Inglaterra, con  Ricardo Corazón de León, estratega y capitán  excepcional  luchan  en oposición a Saladino. Este último tiene 48 años; reúne el control de Egipto, Siria, Alta Mesopotamia y Palestina. Luchar contra los francos es su objetivo y reconquistar los territorios que ocupan. Protege a Egipto, amenazado por ellos. Los bizantinos y sicilianos  dan la seguridad al comercio entre Egipto y Siria; es el único camino sin pasar por tierras cristianas. No desean que los francos accedan al mar  ni a los lugares santos de Arabia.
Después de la toma de Aleppo, en 1183, que le otorga el control de Egipto y Siria pensará en los Estados cristianos de Oriente. Debe combatir a los francos en nombre de Dios para borrar el pecado con el cual mancharon  Tierra Santa.
Saladino pelea hace décadas con Gengis, Tamerlán, Babur y Pizarro. Lidia con infinitos peligros. Es un gran jugador de ajedrez, ama el arte y la poesía. Se impone como el último defensor del Islam.

Causa de la guerra

El imperio bizantino sufre una gran derrota y no podrá ayudar a los francos. Fue el triunfo del Islam. El hecho más relevante de Oriente es la caída de Jerusalén.
Saladino pelea contra el ejército de  Balduino IV, que no participa de la batalla.  De niño tuvo lepra; es débil, muere a los 24 años. Tienes dos hermanas pero rige la ley sálica. Fue un gran soberano, un magnífico militar y un buen administrativo, digno rival de su enemigo. Las luchas intestinas, lo agotan: necesita descanso; ya no mueve sus miembros y pierde la vista. La sucesión lo obsesiona. Guillermo de Mont T. se había casado con Sibila, la hermana mayor del rey. Pero enferma y muere, dejando un niño a su viuda, quien sucederá al  Balduino. Después de su muerte llega el debacle a su reino. La viuda se enamora de Guido de L, un joven caballero no muy digno, seductor,  inteligente, intrigantes,  amoral  y con carácter: encarna los valores negativos de su época. Guido se casa con Sibila.
Saladino desea acabar con los francos para siempre. Ordena clavar en picas las cabezas de los enemigos, con horror de Raimundo. La principal fuerza de los franceses son los templarios y los hospitalarios. Raimundo de Trípoli abandona a Saladino. Los ejércitos cristianos  son productos de la guerra occidental de la Edad Media. Se intenta abatir al adversario con la infantería   y con ayuda de la caballería. En Oriente, el combate es una lucha a muerte. El soldado cruzado es rudo, resistente. Posee una malla con anillos que se calentaba con el calor y dejaban pasar las flechas; una armadura metálica que no dejaba lugar para moverse; largas espadas que generaban mucha pérdida de energía. Se deshidrataban por la lucha y a causa de la armadura de metal. Alimento y agua era lo más importante.
Los jinetes arqueros musulmanes son sedentarios. Soportan una vestimenta más liviana, típica de las estepas.
Saladino tiene bajo su mando a un cuerpo de élite y a los turcos y a  los mamelucos, todos musulmanes. Tiene una caballería más ligera, más adecuada a la estepa.  Conocen el arte de desarticular al enemigo  dividiéndolo y luego huyen, en medio del caos. Manejan la lanza y el sable; son excelentes arqueros, a distancia. Arrojan proyectiles antes de avanzar. Son sutiles, se concentran en los puntos débiles del enemigo. Es una postura ofensiva.
Occidente  cuenta con los templarios y hospitalarios dedicados a la causa militar y religiosa.  Atacan con la caballería sin medir las consecuencias; la retirada era una traición para ellos. Su postura es defensiva.
Los mamelucos incendiaba el campo de batalla. El aire era irrespirable y complicaba mayormente a la infantería. Los cristianos sufrían el fuego y el sol. Batirse en retirada estaba prohibido.
Un trozo de la cruz nunca se recuperó. Los francos, agotados, renunciaron. Saladino mata a Reinaldo y perdona a Guido, afirmando que “un rey no mata a otro rey”.
Batalla de Ayn Yahut  año 1260 S XIII

Permitió a Saladino el control sobre los mamelucos después de haber avasallado a los francos.
Tribus mongoles y Mamelucos pelean. El amo es Gengis Khan.
Oleada de conquistas al oeste ruso, China, Irán, Irak y Siria, al sur que impone su poder en el centro: (la suerte salvó a Japón)
Las hordas se detienen a su muerte. Los pueblos de Asia Central logran el imperio más grande de la historia: (el imperio inglés es más vasto geográficamente). Están armados con corazas lana y lanzas de caucho; son jinetes y arqueros con sables.
Se intenta obligar a huir al enemigo, no cercarlo. El arco mongol era de gran precisión, sólido y flexible. Los jinetes tienen uno grande y otro pequeño, con flechas que tiran a la distancia a caballo o de a pie. Avanzan, no retroceden. Es imposible huir por la formación, sin caer presas de pánico.   
Sienten culto por sus  ancestros;  Conocen de memoria  siete generaciones.  La estepa impide un gran ejército.
Los cristianos no participan de la guerra entre mongoles y mamelucos, pero apoyan a los últimos, que se encontraban en debilidad frente a los mongoles. Eran  mamelucos reclutados de la aristocracia que buscaban los mejores dirigentes educados; jóvenes esclavos separados de su familia. No eran musulmanes, pues prohíben la esclavitud. Eran principalmente turcos y beduinos expulsados al este por los mongoles  y también europeos del Cáucaso y de los Balcanes. Su educación se basaba en el arte de la guerra, en la práctica del sable, la lanza, montar a caballo, el tiro, estudio de estrategias y de religión. Eran militares dedicados a la guerra defensiva, más similar a Esparta que al mongol; a sobrevivir más que a expandirse. Buscan el centro de la acción, que sostienen los dos flancos, con tropas auxiliares.
El mameluco es de batallas cortas, de pocas horas; recurre al rival con estrategias, lo acorrala en un espacio y lo restringe. Lanzan flechas antes de avanzar.

Al morir Saladino, los mamelucos siguen siendo una tropa de élite.
San Luis se asocia a éstos para quebrar el poder de Egipto.

Batalla de Lepanto

El hombre ideal para conducir la flota cristiana era Don Juan de Austria, medio hermano de Felipe II. Joven,  bello, de escasos 26 años, se reúne en Mesina con los barcos de la Liga. Duda sobre
el modo de atacar: ¿ofensiva, defensiva?  Finalmente se decide: acercarse a la flota enemiga antes de abrir fuego. Debe ir al encuentro del enemigo por Corfu. Divide la flota en tres escuadras y él navega por el centro.
Septiembre 1571. El tiempo no los acompaña. Se dirige a Lepanto donde se encuentra la flota enemiga. En una hora de combate, los turcos son anulados. El flanco derecho queda fuera de combate. Los arcabuces definen el combate. Alí Pachá muere;  ponen su cabeza en una pica. Los navíos turcos caen uno tras otro; neutralizadas las galeras turcas son remolcadas por la Liga (formada por España, Venecia y el Vaticano) y liberan a los galeotos, mientras ahora ocupan sus lugares los turcos prisioneros. La Liga es inferior del lado izquierdo por donde se enfrenta Doria. Se lo acusa de rehuir la batalla y alejarse. Esto estiró tanta el ala derecha que la rompió. Algunos barcos no siguieron a Doria y se unieron al centro con don Juan.
Alí acabó con la flota de Doria. Fue la mayor pérdida para los cristianos. Caen quince galeras por esta causa que mancilla la victoria de la Liga. Alí, el renegado huye con su escuadra y regresa
a Argel; años más tarde recupera Túnez en manos españolas y será quien reconstruye la flota turca. La batalla de Lepanto duró cuatro horas: España perdió cuatro o cinco veces menores hombres que los turcos. Mientras festejaban en los barcos, don Juan vio avecinarse una tormenta que ponía en serio peligro las naves. Hizo sonar la sirena y partieron de inmediato a refugiarse lo cual  salvó  la flota que de otro modo hubiera sido aniquilada por la tormenta.
La Liga se derrumba luego del conflicto. Europa del Norte mira ahora hacia los océanos, no ya hacia el Mediterráneo, que durante siglos fue  denominado el “mare nostrum”.
El Pontífice quería homenajear a Don Juan con la rosa de oro y darle un principado o hacerlo virrey. Felipe II se negó y lo encerró en Flandes, en un conflicto interno religioso donde no pudiera lucirse ni hacerle sombra.
Un año más tarde Chipre cae de nuevo en poder de los turcos. Si hubiera quedado  él como virrey no habría sucedido. Se deberá esperar a los EE UU con Jefferson en el S XIX para eliminar a los corsarios de las costas de África del norte.
Don Juan muere de fiebres, desolado, injustamente castigado en Flandes, sin ayuda de su hermano, el rey. Felipe temía que emprendiera una travesía a Inglaterra, salvará a María Estuardo, se casara con ella y terminará teniendo más poder que España.
España no obtuvo  ventajas de la victoria; diez y siete años más tarde, La Armada Invencible fue  destruida por Isabel I de Inglaterra, en medio del Canal de la Mancha e Inglaterra pasó a ser la dueña de los mares. El recuerdo de Lepanto hizo menos doloroso el recuerdo de esta derrota.
Para el Papa la primera y la última cruzada de Lepanto cierra su lugar en la historia; su poder político declina,  más potencias protestantes se fortalecen  y el Vaticano pierde el apoyo de sus aliados.
   
LA BATALLA DE BORODINO 1812
Batalla del río Moscova   
Entre el Emperador Alejandro I y Napoleón

Borodino, esa pequeña ciudad perdida en la inmensa Rusia  será en una brutal carnicería del ataque  frontal entre dos ejércitos que se arrojan el uno sobre el otro, bajo el bombardeo de la artillería y, cuyo fin, pese a las inmensas pérdidas, será incierto, aunque decisivo. Cada país se tendrá por  victorioso, aunque la duda quedó para la historia.
El  ejército francés era conducido por el general Napoleón. El ruso era conducido por  Kutúzov. Fue un suicidio colectivo, donde fracasa el Emperador y su gran Ejército, un momento decisivo para Bonaparte y donde su estrella- en el cenit de su gloria- comenzó su declive.   Trafalgar -en 1805- aseguró el dominio de los mares a Inglaterra y dejó al Emperador las conquistas por tierra.
La campaña a Rusia puso fin a su expansión: Napoleón invadió las estepas rusas con 450.000 soldados, de los cuales 370.000 eran franceses; en total sumaron  600.000 según alguna fuente, entre polacos, prusianos, de Baviera, Sajonia y Austria; había 30.000 artilleros con 1.400 piezas, 70.000 jinetes y 330.000 soldados de infantería.
Meses más tarde se salvarán solamente  25.000 soldados cabizbajos, muertos de hambre y de frío, destruidos por las inclemencias del tiempo. El francés no puede sufrir largas privaciones en un clima desfavorable como era Rusia. “El invierno hará la guerra por nosotros” dijo Alejandro I,  nieto mayor de Catarina la Grande. Además peleaban en su tierra.
Curiosamente nadie aplastó al enemigo; no hubo estrategia genial como en Austerlitz. El clima fue el factor primordial y el invierno se adelantó esa temporada. La soberbia de Napoleón lo minimizó. Pensó alcanzar Moscú antes de  declararse el invierno y poder así vencer a los rusos. Bonaparte era el amo de Europa: sólo le faltaba vencer a Inglaterra y a Rusia.
 Pero tampoco fue el invierno que hizo trizas a La Gran Armada, porque antes de alcanzar Rusia, el ejército fue diezmado por el tórrido calor, el polvo más las lluvias torrenciales y el lodo para pasar  a  temperaturas extremas con  el gélido viento, la nieve y el hielo. No llevaban la ropa adecuada, (como  piel de cordero).
Los caballos rusos están preparados para esos avatares; poseen una resistencia a toda prueba; sus cascos con herraduras especiales les permiten desplazarse sobre el hielo y soportan los cambios climáticos.
De 430.000 efectivos llegaron 235.000 hombres y en Borodino sólo cuentan con  130.000 soldados, (un cuarto de las tropas iniciales). Alejandro tiene a su disposición 120.000 hombres, casi la misma cantidad que su enemigo, pero en mejor estado físico y moral. El Gran ejército era el modelo moderno, veloz y eficaz; el ruso era la encarnación del Antiguo Régimen, torpe y pesado, pero la geografía tiene sus caprichosos cambios climáticos. El ejército francés se debilitó mucho por venir de climas más templados y, lo que  debió ser una guerra a corto plazo -por las distancias y el rigor del invierno- sufrieron una derrota ejemplar.  Alejandro, al recibir la noticia del avance del enemigo, sintió miedo y se preocupó: decide  entonces abandonar el sitio donde se halla y ganar la batalla con el pueblo, no con sus ejércitos. Cada tanto se enfrentan para disuadir al Emperador francés de continuar  la campaña, pero Napoleón está obsesionado con llegar a Moscú y sueña ver sus puertas abiertas y lograr una victoria.  Habrá una batalla, que tampoco se define aunque será dura ya que Kutúzov  posee sentido común y astucia.
Los primeros días primaverales le pareció el tiempo ideal. Luego -pensó Bonaparte- marcharían velozmente a fin de obligar a los rusos a una lucha decisiva y destruir al adversario en poco tiempo.
Rusia se preparó para una guerra de desgaste; en ningún enfrentamiento  quería ser aniquilado; cuentan con la distancia y los miles y miles de Km. una trampa como  el gélido invierno, que siempre los ayudó.
Borodino está a 120 Km. de la capital; es una vasta llanura con pequeñas colinas, atravesada por un río que desemboca en el Moscova,  con múltiples arroyos que crean obstáculos. Días antes, los franceses ganaron una batalla donde murieron entre 10.000 y 12.000 soldados, la mayoría rusos.
250.000 soldados estaban listos para el enfrentamiento, en partes casi iguales. La lid  comienza al amanecer y finaliza a las cuatro de la tarde. Los rusos perderán una batalla pero Napoleón, la guerra.  Otra ola de frío y lluvia se abate contra sus hombres;  al alba, el Emperador tiene fiebre, migraña y duerme mal. Se decide por una pelea frontal, no con el movimiento envolvente que planeó en un principio. El calor, la fiebre, la humedad, la falta de alimentos y sus hombres agotados hacen que los cosacos  ataquen a los franceses, con su moral  decaída por la pérdida de muchos  soldados.
Los franceses están dispuestos en un plano cóncavo envolvente, mientras el ruso es un arco convexo replegado, que lo dejará pasar a la ofensiva. El horror de hombres sin miembros, agonizando entre el barro y la sangre, con los caballos muertos a su alrededor, con el ruido y el humo que los enceguece.  A las cinco y media el Emperador  ordena disparar la primera salva de artillería del lado derecho. La batalla es muy violenta, poco común en esa época. Los rusos pretendían neutralizar los tanques para luego pasar a la ofensiva con la infantería, que  provocaría la matanza  de los jinetes a caballo.  Al principio, los franceses tienen la iniciativa,  los rusos logran recuperarla, aunque los franceses  encierran  a los rusos en un semicírculo, una ventaja que no podrán competir jamás: la artillería tiene un papel preponderante.  El príncipe Eugenio logra tomar Borodino luego de grandes pérdidas e instalar  una artillería. Ambos ejércitos sufren pérdidas  importantes.  El combate no deja respiro y la fatiga es general, sumada a los muertos. Los soldados rusos retroceden, pero  los franceses logran a media tarde abrir una brecha. Los rusos están aniquilados; los franceses perdieron un millar de soldados. La victoria  se confirma del lado de Francia.  Kutúzov comprende que no podrá revertir la situación. Napoleón no elimina al enemigo, como pide  Ney porque el Emperador prefiere actuar con  prudencia. Por sentirse mal, Napoleón se mantuvo en la retaguardia: en el frente ¿hubiera cambiado su actitud?  La  Guardia entra para proteger  las tropas, al anochecer rechaza el pedido de Murat, que insiste en sorprender al enemigo que cruza el río Moscova con la caballería. Bonaparte, que puso en riesgo todo para emprender esta campaña, a último momento no se asegura la victoria total: inmenso error  político, psicológico, más que estratégico.  No sabe si Kutúzov volverá a enfrentarlo y aspira a entrar en la capital sin mucha dificultad: se equivoca; llega Kutúzov y el Zar decide  sacrificar  Moscú. Se evacua la ciudad (más de 200.000 ciudadanos que morirán de hambre y de frío en los bosques cercanos a la capital)  y el gobernador ordena prenderle fuego  al alba a Moscú. Cuando  Napoleón,  durmiendo en  el palacio, en la cama del Zar despierta  ve fuego por todos lados. La ciudad está en llamas.
El frío es de 16º a 18º bajo cero; miles de caballos mueren y soldados.  Sin caballería, sin artillería, sin transporte, sin municiones, con hambre, descorazonados, no supo comprender los peligros que entrañaban vencer a los rusos y llegar a Moscú.  Borodino fue una victoria de corto alcance. Será una victoria sobre el rival  derrotado  pero por esa victoria de corto alcance terminó por perder el Imperio. Napoleón aclaró que “la naturaleza lo venció”; su idea de invadir Rusia fue el  error mayor que lo llevó a la catástrofe y a su primera abdicación.
Ciento treinta años después, Alemania sufriría el mismo clima glacial de Rusia, en  Stalingrado, que fue el inicio de la derrota  de Hitler  en la II Guerra Mundial.

Bibl: B. Arnaud, Las batallas que cambiaron la historia, Edit, el Ateneo, 1ra edición, mayo de 2016

HISTORIA DE GRECIA, LIBRO I, II,III

Se     

Semitas y griegos

Los egipcios  inventaron el alfabeto que nos llegó a través de  los griegos. Alef, bet se convertirá en Alfa y Beta . Dio lugar a una escritura literal. En Egipto, Babilonia, Creta, China, Japón o México fueron alfabetos ideográficos que adquirieron un carácter silábico entre el -1500 y -1100, con veintidós letras consonantes, aunque no pudieron ignorar las vocales. Las letras representaban sílabas,  cuya vocal no estaba indicada; era un estado intermedio entre el silabismo y el alfabeto completo; formado por letras cursivas con caracteres separados ( en sarcófagos y sepulcros); palabras separadas por puntos de izquierda a derecha. El arameo lengua que hablaba Jesús tiene casi los mismos caracteres.
El hebreo, pueblo con misión profética  

En Canaán se quejaban de las filtraciones de tribus beduinas que  se infiltraban en Palestina: los cananeos. En el –S XII fueron amenazados por tribus nómades, filisteos, desde el mar y desde el desierto. Fueron a su vez empujados por otros pueblos del desierto. Los países fértiles atraen a los hombres del desierto o de regiones inhóspitas. Los hebreos fueron el eslabón en la cadena de las migraciones.
El influjo de Babilonia sobre los hebreos se encuentra en la historia de  los patriarcas judíos; Abraham era un babilonio de Ur. Varias leyes israelíes son iguales a las del Hammurabi: “ojo por ojo, diente por diente. Tal vez Israel y Canaán tomar el derecho babilónico como modelo. Sus  leyes son de una cultura más avanzada que las leyes de Moisés, así como una organización más perfecta y una religión más profunda.
Israelitas en Egipto

Antes de establecerse en Palestina, Moisés los llevó por el desierto hacia la Tierra Prometida; se alimentaban del maná. Fue allí donde Moisés bajo de la montaña con las tablas de los diez mandamientos.
Pequeñas algas rojas u otros organismos colorean aún hoy el Nilo de ese color; sería la explicación del Antiguo Testamento.
El tiempo de los hebreos en Egipto está probado históricamente. Sólo una parte del pueblo se asentó –las tribus de José y de Benjamín. Las diez tribus quedaron quizá en Palestina. Cuando los hombres penetraron en Canaán no sometieron más que una parte del país. Parte de Judea quedó en manos de los Cananeos. Ambos pueblos llegaron a la paz. Aún hoy son tribus unidas por lazos religiosos  y políticos amenazados por la idolatría de los Cananeos que profesan el culto de Baal  y Astarté, atraídos por los  ritos sensuales.
David y su hijo Salomón, en estos tiempos alcanzaron su apogeo. El pueblo trabajó la tierra con excelentes resultados; obtenían trigo, aceite, miel, cera y bálsamo. David derrotó a los filisteos; hubo calma y se llevó el Arca de la Alianza a Jerusalén. Hizo también construir un puerto sobre el Mar Rojo; lo equipó con navíos  y marinos fenicios que los llevaron al reino del oro, Ofir, donde reinaba la reina de Saba.
Salomón empero era ostentoso; subía tasas y obligó a trabajos forzados para embellecer con monumentos la ciudad. Terminó siendo un déspota oriental. El pueblo deseaba sacudirse de su yugo.          
A su muerte las tribus del norte se rebelaron contra su hijo y fundaron un reino independiente con ayuda de los egipcios. Palestina quedó dividida entre el reino de Judá-Benjamín al sur y el de Israel, al norte. Los hombres nunca desempeñaron un papel político: si aporte  a la historia
Fue religioso y moral. Dividido el reino de Israel no había en el Levante ningún Estado capaz de enfrentarse a los sirios. Un golpe de gracia mortal cayó sobre los israelitas: La clave dirigente fue deportada a diferentes sitios del Imperio Asirio; colones asirios y babilónicos ocuparon Palestina. Judá por su situación geográfica conservó su independencia hasta que Nabudoconosor le puso fin en el –S V. Conquistó Jerusalén, redujo la ciudad a cenizas y su  templo, esclavizó a los súbditos, la mayoría ricos y calificados y sólo quedaron  los niños pequeños; así termina la historia política del pueblo hebreo.
El rol de los profetas

Aquel declive fue motivo de purificación religiosa. Los fieles de la religión de Moisés se alarmaron de la seducción que ejercían los dioses extranjeros y se unieron en su fe, tocados por el espíritu divino.
Eliseo hizo abrir fosos en el desierto y manó agua. Tenía una gran fe moral; profeta es   “el que anuncia”.
Samuel anunció calamidades, predijo el futuro y enseñó el camino a seguir para evitar el castigo de Jehová por no cumplir los Mandamientos. Elías, Jeremías, Moisés fueron otros.
Israel declina políticamente, aunque se convirtió en una potencia religiosa. La fe adquiere nueva proporciones. Yahvé pasó de dios del pueblo a ser Señor del Mundo.
Estado teocrático

Tuvo un significado histórico en el momento que  se debilitó la nación. Los profetas los consolaron en su destierro, mantuvieron su esperanza y profetizaron la caída de Babilonia. Ciro lo dominó y permitió a los judíos regresar a su país y reconstruir el Templo.  Muchos  judíos banqueros y comerciantes habían hecho fortuna en Asiria y Babilonia; tenían cargos importantes y se encontraban  bien en esas tierras.
Se organizó un nuevo Estado con la evolución lograda durante los años de prueba y exilio. La monarquía no fue restablecida. Era una organización teocrática, gobernada por un Sumo Sacerdote de Jerusalén, que restauraron el culto con sus antiguas leyes y profecías, tradiciones y cantares.  Los escritores se reunieron formando el Antiguo Testamento, el libro sagrado, la verdadera epopeya judía.
Los otros pueblos en oriente, de Babilonio, Asiria, Fenicia y Siria eran crueles y sensuales. Sólo los egipcios cultivaron la caridad hacia los débiles y humildes. El  monoteísmo hebreo hizo un culto y una obligación de este mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
CULTURA EGEA
(Micenas, la dorada).

Entre las islas del mar Egeo (el mediterráneo oriental) está Creta, puente entre Egipto y Grecia.  Los áqueos, belicosos, peleaban contra Troya. Creta y Micenas formaban parte de la legendaria Troya, puente entre dos continentes, entre dos mares; recibió influjos de Egipto y La Mesopotamia. La historia de Creta es la historia del nacimiento de la civilización europea. Troya se balancea entre Oriente y Occidente en 1200 a C, en La Ilíada, Homero describió la lucha de ambos pueblos que duró diez años. Hera protegía a los aqueos y Zeus a Troya, Palas Atenea es la diosa de las artes y de las ciencias. Afrodita, la diosa del amor protege a  Paris, quien  rapta a Helena, casada con Menelao, hermano de Agamenón, a quien le pide socorro para recuperarla.
Príamo, rey de Troya, padre de varios hijos entre ellos Héctor, el gran rival de Aquiles al final de la epopeya en el combate singular. Too es padre de Paris, el amante seductor y de la hija que adivina el futuro, entre otros. Héctor está casado con Andrómaca y tiene un pequeño hijo.
La Ilíada comienza con la ira de Aquiles. Hijo de la diosa Tetis y de Peleo.  Agamenón quería la esclava que le tocó en el botín a Aquiles y se quedó con ella. Aquiles, se enojó y abandonó el combate. No hubo regalos ni ruegos ni incluso la esclava restituida para aplacar su enojo, Solamente cuando supo que su gran amigo de toda la vida murió, Patroclo, depone su ira y combate contra los troyanos, matando a Héctor al final en un combate singular.
Aquiles le había prestado su armadura a Patroclo para que se mostrara y lo confundiera con él para darle ánimo a los griegos. Los troyanos piensan que es Aquiles y lo matan. El se expuso, pese a los ruegos de su amigo, con mucha valentía.
 En el intermedio París le pide a Afrodita que lo proteja y ésta lo envuelve en una nube y lo salva. El trofeo de este combate contra Menelao era Helena, la mujer más bella del mundo. Hay Too un combate entre Ayax y Héctor.
Luego de la muerte de Patroclo Aquiles entra en la batalla y mata a golpes a muchos troyanos. Quiere matarlo a Héctor en un combate singular, por haber dado muerte a su amigo del alma. Héctor no se anima a enfrentarlo y da primero tres vueltas a los muros. Aquiles lo persigue y lo mata con el venablo que traspasa al héroe troyano; los troyanos se encierran en la ciudad y Héctor quedó afuera.  Aquiles tomó la armadura y  arrastró con su carro el cadáver de Héctor y luego lo abandonó a los perros y a las aves, sin pensar en darle digna sepultura.
Príamo desconsolado llega al alba a la tienda de Aquiles para rogarles que le entregue  el despojo de su hijo muerto. Aquiles cede (Tetis se lo había pedido, enviada por Zeus) y promete no cobrar el rescate.  Entra Héctor muerto a Troya y le dan solemne sepultura. Aquiles da solemne sepultura a Patroclo.
Aquí finaliza la Ilíada.   En otros poemas relatan que Aquiles fue herido en el talón que lleva su nombre por una flecha disparada por París. El talón se infectó; era el único lugar de su cuerpo venerable, pues Tetis lo había sumergido en las aguas de la Estigia, la laguna del infierno para hacerlo invulnerable, al saber que su hijo moriría joven.  
Las sepulturas de Héctor y Patroclo se quemaron en una gran hoguera al muerto con sus caballos y perros preferidos. Se erigió un túmulo con sus cenizas  .
La guerra había durado 10 años y no conseguían la rendición. Ulises ideó la idea de transportar un caballo gigante donde estarían  ocultos él y varios hombres, mientre el resto de la flota simulaba abandonar el lugar.  El sacerdote desconfió del colosal caballo y aconsejó quemarlo. Clavó su jabalina en el vientre del animal y se oyó un débil ruido de armas que chocaban: pero la atención  se desvió cuando los troyanos  hicieron prisioneros a un griego y con u ardid contó una historia irreal a fin de que Príamo hiciera entrar el caballo a Troya. El sacerdote y dos hijos murieron mordidos por una serpiente. El griego apostrofó que éste                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Era el castigo de Palas por haber herido el caballo.  El animal fue introducido en Troya, colocado sobre ruedas. Hubo una fiesta con banquete y libaciones, a la noche todos estaban ebrios e incapaces de actuar.
El griego encendió una antorcha para avisar a la flota que todo marcha bien y dio tres golpes con el bastón en el vientre del coloso. Ulises salió con los hombres; los troyanos bebidos no pudieron defenderse y nada quedó de la opulenta ciudad. Eneas escapó con unos pocos avisados gracias a su madre Afrodita. Era quien comience el viaje para fundar Roma.
Schliemann en busca de Troya
Leyó la epopeya e intuyó que no mentía.  Hizo fortuna y se hizo millonario. Se casó con una griega de 18 años. Descubrió la VII Troya.
Tenía 120 obreros griegos y turcos que desenterraron 9 ciudades, una encima de la otra. La de más abajo era de la Edad de Piedra. La III creyó que era la de Homero pero se equivocó. En 1890 se encontró la VI, antes de su muerte. La Troya VII, fue 50 años más tarde y debe haber sido la verdadera. Tiene construcciones monumentales y pozos para abastecer de agua cuando eran asediados. Diferentes ciudades tal vez por su situación geográfica estratégica. Troya fue la lleve para entrar al Helesponto, o sea de los lugares más ricos en trigo que rodean el mar Negro. Su rey dominaba la ruta marítima y cobraba peaje a los barcos.
En 1876 Schliemann abandonó Asia Menos por el Peloponeso, feliz de haber descubierto el palacio de Príamo (no era cierto) y esperaba encontrar ahora los tesoros de Agamenón, rey de Micenas. Fue una desilusión pues encontraron un montón de ruinas en un paisaje desolado entre montañas. Las ciudades griegas tenían un palacio difícil de abordar y la ciudad al pie de la muralla. En el palacio vivía el rey y la corte, funcionarios y servidores. En momento de peligro se refugiaban los ciudadanos tras los muros y los campesinos con sus familias.
 Hubo gente codiciosa que profanó las grandes tumbas de Micenas; quedaron objetos sin valor, trozos de loza; se sabe que existía un tesoro por piezas aisladas de enorme valor.
Schliemann donó lo descubierto n Micenas al Museo Nacional de Atenas; vasos, orfebrería esculturas  de marfil; allí vivía su mujer y sus dos hijos en una quinta enHistoria de Grecia 1,2,y 3 

domingo, 4 de diciembre de 2016

LA RIVALIDAD CONTRA LOS HABSBURGO



La rivalidad contra los Habsburgo

España -a mitad del S XVI- aceptó la derrota del Tratado de los Pirineos. Europa en ese entonces estaba formada por cinco o seis Estados grandes y varios pequeños.
La lucha que perturbó a Europa durante un siglo fueron las fricciones entre los estados italianos, la rivalidad entre la corona inglesa y la francesa y las guerras de los caballeros teutones contra lituanos  y polacos. Estas luchas  regionales dieron lugar a otras más duraderas.
Una fue La Reforma: a principio del siglo, Martín Lutero critica y con razón las indulgencias papales otorgadas por el Vaticano para obtener dinero.
A la Reforma le siguió la Contrarreforma católica con Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano,  que dividió el norte del sur. El cristianismo se fracturó y las guerras fueron cruentas.
En la primera Dieta Carlos V se dignó dejar hablar a Lutero.
En la segunda, los Habsburgos eran dueños de  territorios desde Gibraltar hasta Hungría y de Sicilia a Ámsterdam – nunca visto desde el imperio carolingio, siete siglos antes-.
Los Habsburgos de Austria pudieron mantener el título de emperador del Sacro Imperio Romano; su poder disminuyó desde los tiempos de La Edad Medieval pero los reyes y príncipes deseaban profundamente ese declive por inmiscuirse en los asuntos alemanes y europeos.      
La dinastía aumentó su herencia por los matrimonios concertados. Maximiliano I de Austria se casó con María de Borgoña y obtuvo con este enlace los títulos de Borgoña y de los Países Bajos. Otra boda le cedió  territorios en Hungría y Bohemia. Hungría no pertenecía al Imperio pero le dio a la familia poder sobre las tierras de Europa Central.  
Sin duda el casamiento del hijo de Maximiliano, Felipe el Hermoso, con Juana, tercera hija de los Reyes Católicos dejarían -al morir sus dos hermanos mayores y el hijo del heredero de pocos meses,  como legítima heredera de Castilla, Aragón, Nápoles y Sicilia. Felipe el Hermoso murió  muy joven. Juana enfermó mentalmente y quedará el hijo mayor del matrimonio, Carlos V de Alemania y I de España, como legítimo heredero de España y sus conquistas, al morir Fernando de Aragón (Isabel de Castilla había muerto antes)
Nacido en Gante- Flandes; fue duque de Borgoña a los cinco años y a los 16, rey de España, sucediendo a sus abuelos los Reyes Católicos; fue coronado emperador diez  años más tarde,  al morir  el emperador Maximiliano de Austria, su abuelo paterno,  heredando así otro Habsburgo el título tan codiciado.
En 1526 muere Luis de Hungría sin dejar descendencia y Carlos reclama la corona de Hungría y de Bohemia a la cual tenía derechos. La  heterogeneidad del imperio español nunca será uniforme por tener diferentes idiomas, diferentes religiones y costumbres, además de la distancia que separaban sus tierras.
Carlos V le cede a su hermano Fernando I Austria, Hungría y Bohemia. A  Felipe II, le quedaría España, Nápoles y Sicilia, Cerdeña  el norte Flandes y las conquistas de América.
Todo este poder causaba enorme envidia al rey de Francia, Francisco I, que por línea indirecta llegó al trono.  El valón deseaba expandirse por Italia y quería Borgoña que le pertenecía al emperador por herencia,  situada en el norte de Francia.  Francisco I se sentía   resentido  por no haber sido nombrado emperador, título que también anhelaba Enrique VIII de Inglaterra y varios príncipes electores de Sajonia, Hesse, Baviera, Bohemia y Prusia.
El Papa temía el poder  del español, aunque lo necesitaba para combatir contra los turcos y los luteranos protestantes en Alemania.
Carlos y  su hijo  Felipe II defendieron el catolicismo a ultranza, a veces hasta el  absurdo. Las fricciones religiosas estaban muy lejos del tema principal religioso que  asolaba a los Países Bajos, Italia y lo estados teutones en Alemania. Carlos aplastó literalmente a los protestantes alemanas, seguidores de Lutero.
El emperador no tenía  un plan consciente -al estilo de Napoleón o de führer- de expansión territorial. Hubo una invasión francesa en   Milán, donde  fue provocado, por Francisco I, que terminó siendo prisionero del emperador, durante ocho meses y, hasta que pagara el total rescate y cediera  Borgoña, debió dejar sus dos hijos varones como rehenes durante dos años en España.
El Papa  le perdonó la promesa de entregarla Borgoña al emperador, por haber sido una promesa exigida bajo sometimiento.
Hubo cuatro luchas entre Francia y España por el “Milanesado”, conformado por Milán y Génova, ricas tierras fértiles, con una salida estratégica  al Mediterráneo, mientras en el norte luchaba por  recuperar Borgoña. Además hubo tres enfrentamientos contra los turcos, uno en Argelia, donde Carlos salió derrotado, y dos casi a las puertas de Viena, donde pudo rechazarlos gracias a unirse católicos y protestantes en la lucha contra los musulmanes otomanos. Deseaba a toda costa sacarlos del Mediterráneo.
La guerra De Flandes en el norte duró ochenta años, con intervalos: al imperio le llegaban riquezas enormes de América, pero se gastaban en mantener las tropas en los diferentes puntos; guerras que finalizaron con la Paz de Westfalia, en 1648, poniendo fin a la guerra de Treinta años. Carlos luchaba contra las ambiciones expansionistas del rey de Francia.
Pero de  todos sus enemigos, el más poderoso y temible eran  los turcos.  Desde la llanura húngara, en 1529 asediaron a Viena  y se volvió una amenaza naval contra Italia, mientras los corsarios a su vez, en el norte de África, amenazaban las costas españolas. A veces debía hacer frente a dos guerras diferentes, incluso a tres.
Francisco I se alió con los turcos, en una alianza para derribar al emperador. En 1542, los franceses  y los otomanos atacaron juntos en Niza. Francia  se alió con los piratas para abordar las naves llenas de oro y planta, repartiéndose los tesoros que  pertenecían al imperio español y desembarcaban en el puerto de Sevilla.
Alemania, desgarrada por la Reforma, donde la Liga de los príncipes protestantes apoyaba a Lutero, no pudo ocuparse de enfrentar otros problemas, 
Francisco murió; subió al trono su segundo hijo, Enrique II. (El delfín había muerto a los dos años de reinar; estaba casado con María Estuardo). Enrique II heredó la guerra con Italia y con los turcos. Finalmente la paz de Augsburgo -en 1555- puso fin por un tiempo a las guerras religiosas  en Alemania y cuatro años después terminó la guerra de los Treinta años entre Francia y España.
La abdicación voluntaria en 1555 de Carlos V, envejecido y con gota,  dejó su reino repartido.  Su hermano Fernando  tuvo paz en su reino, salvo un ataque de los turcos, diez años más tarde.
Felipe II no tuvo esa suerte. Los corsarios atacaron las costas de Portugal y Castilla. Los turcos reanudaron su lucha. En los Países Bajos hubo rebeliones por  aumentos de  impuestos y por  la intolerancia religiosa.  Hubo  una revuelta en Malta. En la batalla de Lepanto don Juan de Austria, un joven medio hermano del rey de España obtuvo una victoria total.  
Los Países Bajos  seguían en revueltas cuando llegó don Juan de Austria y luego el duque de Alba con órdenes estrictas del rey de terminar esas rebeliones en Holanda y Zelanda; pasó entonces a una rebelión donde los protestantes fueron perseguidos por el duque de Alba con ahínco, tal era la orden desde España: Felipe manejaba todo desde su escritorio.
El problema de los flamencos pasó a ser una batalla internacional. Inglaterra ayudaba a los Países Bajos, mandando dinero, naves y  los aceptaba en el exilio.
Francia se debilitaba en una guerra religiosa entre católicos y hugonotes, nombre que se les daba a los protestantes en Francia  que eran    apoyados  por Isabel I  y por los Países Bajos.
En el mar, los  holandeses e ingleses bloquearon el suministro  de España  a los Países Bajos.  En Francia, Enrique IV se convirtió al catolicismo (siendo el jefe de los hugonotes) y España aceptó entonces no intervenir.
La derrota de la Armada Invencible, 1588, diez antes de su muerte y otros intentos de luchas  que fracasaron, llevaron a España e Inglaterra a una paz negociada. Cinco años más tarde España, rendida, negociaba con holandeses. El imperio no pudo   dominar a los Países Bajos ni por tierra ni por mar. Guillermo de Nassau comandaba las tropas. Cinco años antes de su muerte, Felipe  firmó la Paz con Los Países Bajos.
Los Habsburgos  españoles y austríacos eran primos y  se apoyaban mutuamente.
Siglo XVII
En la primera mitad de este siglo, el rey Gustavo Adolfo de Suecia y su ejército entró en Alemania por el norte y avanzó hacia el sur, hacia Baviera.
El cardenal  Richelieu se decidió  intervenir y las tropas suecas y alemanes presionaron a los suecos. Los holandeses y franceses  tomaron en forma circular  a los Países Bajos,  obligando a los suecos a abandonar el norte.
 En 1648  se independiza Holanda. La paz de Westfalia trajo el fin de la guerra de los Treinta Años y un equilibrio religioso. Se limitó también el poder del Imperio Romano. Francia y España estaban otra vez  en guerra.
Con la Paz de los Pirineos llegó  el fin del dominio de los Habsburgo. Se reconoció la independencia de Portugal.
¿Por qué se debilitó esta dinastía? ¿Cuál fue su declive? La herencia recibida por Carlos V formaba las cuatro dinastías más importantes: Castilla, Aragón, Borgoña y Austria. Luego llegó Bohemia y Hungría y por un breve período Portugal. Una cuarta parte de la población europea vivía bajo su dominio.
La herencia de Castilla le dejaba impuestos por las ventas, impuestos por los cruzados, por el comercio en las dos zonas más ricas europeas, -Italia y los Países Bajos- que dejaban fortunas. De América llegaba a España una riqueza enorme en oro y plata; había también impuestos que se les imponía a las colonias, en períodos de urgencia y muchas veces pedían préstamos a los bancos italianos y flamencos que se cobraban cuando llegaban los barcos cargados de tesoros. Era una ventaja contar en Amberes e Italia con bancos prestamistas; eran préstamos para financiar guerras  muy costosas.  Los soldados de Flandes estaban compuesto pos seis naciones leales al catolicismo; exigían su paga regular; si no había descontento y revueltas. La infantería española era imponente. Era una ocupación que dejaba beneficios.
Para la conquista de Milán, el emperador movilizó 60.000 hombres de Lombardía. Asediado en diferentes regiones, reclutó otros
150. 000 en  Flandes, donde contaba con un ejército de 86.000 hombres. Costaba alimentarlos, armarlos, vestirlos, movilizarlos. Los pagos a las tropas  llegaban con atraso.
En el mar también había rivalidades. Al océano Índigo lo amenazaba los corsarios y la flota otomana. Se construían naves de guerra, cañones para alejar los piratas, galeras y galeones. Antes de Felipe II no hubo una armada.  El rey de España heredó la guerra contra Francia en Italia y la corona a fin de su reinado se  declaró en bancarrota. Cayeron también las familias de los banqueros. Francia estaba en la misma posición, por lo cual negociaron.  Pero Felipe  tuvo entonces  que enfrentarse con los turcos.
Los ingresos de Carlos V se triplicaron pero los de Felipe disminuyeron: se duplicaron, aunque los gastos militares eran cada vez mayores. La batalla de Lepanto costó 4 millones, compartida con   Venecia y el Vaticano.
Las minas en América dejaban ganancias de 2 millones al año. La Armada costó 10 millones y fue un desastre naval y financiero. Desde su derrota en el Canal de la Mancha,  Inglaterra pasó a ser dueña de los mares. Al morir Felipe dejaba una deuda de 100 millones de ducados más los % que eran 2/3 del capital prestado.
Se firmó la paz entre Francia e Inglaterra, pero el gasto continuó  enfrentamientos contra los holandeses hasta la tregua de 1609, que  precipitó a España en otra bancarrota.
A los años de paz les siguieron el pago de los intereses enormes a los banqueros. Siguió la depredación de los corsarios con un despliegue de fortificaciones defensivas en Filipinas, en el Caribe y la mantención de la flota en alta mar. España no pudo en tiempos de paz bajar los costos de armamento.
En 1626 Holanda capturó una flota de plata que los costó a España la pérdida de 10 millones de ducados. La guerra se detuvo en esa época. Sus tremendos costos dinamitaban los ingresos del tesoro que provenía de América.
Los Habsburgos tenían, por sus enormes extensiones, múltiples enemigos que deseaban debilitarlos en el norte, el sur y el oeste. Necesitaban una cantidad de recursos para conservar sus múltiples posesiones y  no fue posible seguir adelante. Se luchaba contra Francia, Inglaterra, Suecia y el imperio otomano. Fin de una lucha y comienzo con otro frente.  A la paz con Francia le siguió la guerra contra los turcos. A la tregua en el Mediterráneo, el conflicto en el Atlántico y a éste, la lucha con los flamencos en el noreste. En algunas etapas luchaban en tres frentes al mismo tiempo y sus enemigos ayudaban a los contrarios con armas, soldados y dinero.
¿Cómo hacer frente al problema, escapar de ese círculo vicioso? ¿Debería Carlos V haberle dado prioridad a ciertas guerras?
Fernando apoyó la Contrarreforma en Alemania del Norte. Le trajo más pérdidas que beneficios. Mantener un ejército donde era necesario controlar a los franceses y las ambiciones suecas, mientras los tucos se encontraban en Hungría, a 240 Km. de Viena. Al defender estos frentes, se debilitaba inexorablemente.
Al abdicar el emperador Carlos V, Felipe II en el trono se comprometió con el Imperio. Pero España tenía problemas internos y declinó poco a poco con su hijo Felipe III y su nieto Felipe IV. No lograron derrotar a los protestantes en Alemania, aunque consolidó su poder en Austria y Bohemia y reaparecieron  otra vez, por escaso tiempo, como una gran potencia.
En América, los ataques de los ingleses y holandeses llevaron a gastos  en fortificaciones y en flotas. Las ganancias seguían siendo considerables. No era  recomendable abandonar Italia. Francia hubiera ocupado ese poder y usado sus riquezas en detrimento de los Habsburgo. Era también un punto crucial para mantener a  distancia a los turcos. Los gastos se dividían con la Liga.
 Luchar en las costas de Flandes, durante ochenta  años, excedían  cualquier presupuesto. La guerra contra los Países Bajos fue la ruina de la monarquía. Desde 1566 a 1654  se envió 215 millones  de ducados a Flandes, mayor que el tesoro que llegaba de las Indias. Flandes era muy difícil de defender. La ruta al mar estaba a merced de Francia, Inglaterra y Holanda. ¿Valía la pena controlar esa zona tan cara al Imperio? Por qué soportar esa carga, se rebelaban en  la corte de Castilla. Si España se decidía a abandonarla, Flandes pasaría a Francia o a Holanda, enemigos de los Habsburgo. Perder Flandes era perder Alemania, el Franco Condado e incluso Italia. La derrota sería fatal para la monarquía española, aunque conservar las posiciones erosionaba al imperio. Esos gastos económicos terminaron con su poder.  Era un imperio que tenía sus privilegios  y diferencias. No hubo una administración central ni leyes ni justicia ni religión unificada. En Sicilia y Nápoles aceptaban pagar gastos para defenderse de los turcos pero no para financiar las luchas en los Países Bajos. Los portugueses aceptaban defender el noroeste pero no se entusiasmaban con las guerras alemanas. En Sicilia no deseaban pagar impuestos para el virrey español. Nápoles y Milán  habían ayudado a Carlos V a conquistar Milán en la guerra   contra los otomanos.
En La Guerra de Treinta Años,  los impuestos italianos ayudaron a pagar a Los Países Bajos el drenaje mayor económico. Dejaba un déficit  pagar los 60.000 hombres del ejército de Flandes. Un cuarto de los gastos del imperio eran destinados a la lucha para dominar a Flandes.
Aragón, Cataluña y Valencia tenía su sistema de impuestos.
Portugal estuvo en manos de España, desde 1580 a 1640, casi un siglo por los casamientos entre miembros de ambos países. Felipe reinó porque el rey murió sin herederos durante su última década.

La Contrarreforma y las otras guerras citadas debilitaron el comercio, la agricultura y los rebaños de ovejas. El imperio necesitaban imperiosamente granos; ciento cuarenta años de guerras perjudicaron el comercio. El gobierno de Felipe IV, bisnieto del emperador  vendía privilegios, monopolios, honores para recaudar fondos. Pedían grandes sumas de dinero en préstamos a los Bancos. Los bonos del gobierno otorgaban dinero  para pagar los intereses adeudados. Incluso el dinero que provenía de las Indias y de las Cías particulares se enajenaban dándoles bonos a cambio. A veces se declaraban en bancarrota temporal.
Hubo en el S XVII plagas en los campos,   que perjudicaron los cereales. La plata que llegaba de América a Sevilla se dirigía directamente a los bancos deudores. El punto culminante fue la imposibilidad de mantener la economía: las medidas era equivocadas; dos ejemplos funestos  fueron la expulsión de los judíos y de los moros por los Reyes Católicos.
Los astilleros de Vizcaya construían buques de guerra sin tiempo para navíos pequeños, aptos para el comercio. Las guerras restringía el comercio. Los impuestos a la lana no la hacían competitiva en el exterior. Las aduanas internas de diferentes reinos dañaban el comercio y aumentaba los precios. Todo esto afectó seriamente a España.
La decadencia se hizo evidente en 1640 pero sus causas venían de décadas anteriores.

Bibliografía. Ludwig, Emil. El Emperador. (verificar)

viernes, 11 de noviembre de 2016

El Crac del 29




Algunos quebraron, pero estaban todos heridos. Se derrumbó la producción  industrial –salvo Japón y la Unión Soviética-
Fue una contracción jamás vista entre 1929-33; se hundió la Bolsa de Nueva York. La fuerte subida fue en 1927, acelerada dos veces en abril-junio y junio-julio del  año anterior. El pánico fue total el 29 de octubre,  llamado el “martes negro”; 16 millones de acciones bajaron  velozmente su precio y se desmoronaron. 
(Para África, América Central y del Sur y  Asia,  tuvo poco significado)
De 1929-33 fue catastrófico. La mayor parte de los mercados financieros, la actividad minera, la energía,  las industrias fabriles, bienes de consumo y de inversión se dispararon. La recuperación fue dispersa. Alemania fue la más golpeada (por consecuencias del Tratado  de Versalles)
Francia  tuvo problemas hasta 1935; Los Países Bajos, (Holanda, Bélgica y Luxemburgo)  fueron menos afectados.  En varios países duró más tiempo. EE.UU. Canadá, Alemania -pese al incipiente movimiento nazi- Francia, Checoslovaquia y Polonia. 
En Gran Bretaña bajaron las acciones un 34%;   en Alemania un 37%; en Italia un 3%; en Francia un 38%;  En EE UU un 42%. Para algunos países fue la mitad de la producción. Setenta y cinco países con 3.040 millones de dólares oro bajó a 944 millones en 1933
Desempleo
Inestabilidad capitalista; se desaceleraron los índice de los precios mayoristas.  (Ejemplo; un cliente compraba una acción de 100 dólares; él ponía 10 dólares y el corredor 90, que le prestaba el banco. Si subía a 110, se revendía la acción con un beneficio de 10% que se repartían entre ambos. La especulación aumentó de modo indescriptible; la gente vendía sus autos y sus casas para invertir en acciones. Llegaban  hasta capitales extranjeros para financiar a las sociedades de inversión.
Tensión y caos internacional
El problema comenzó en 1918, después de años de control de capitales y de inflación. Antes de La Primera  Guerra, el patrón oro regía.  Las monedas convertibles en oro  podían importarse y exportarse libremente. Las divisas reemplazaban el oro. Tenían fe en una moneda central. El oro no circuló más entre el público; jugaba un papel de reserva de las   divisas. 
La inflación de la posguerra y la hiperinflación en Alemania, Austria, Hungría y Polonia duró desde 1922- 26.Se generaron tensiones financieras con soluciones a muy corto plazo.  En la reparación de guerra de Alemania  se tomaron las decisiones de la deuda alemana por la pérdida del conflicto. No pagaron todo lo adeudado. De 132.000 millones de marcos oro  pagaron solamente  22.500 millones-.
Gran Bretaña, Alemania y Francia exportaban  el 60% de los bienes manufacturados. Las contribuciones de EE UU y de Japón pasaron a un suministro hacia los antiguos clientes de Europa. 
La agricultura en los países nuevos trajo problemas de mercado  en una industria medianamente envejecido. Hubo dificultad con el reciclaje europeo más  una débil demanda de materias primas.
Proteccionismo 
Los países nuevos estaban en competencia con  Europa. Hubo proteccionismo arancelario en la  posguerra; en agricultura, se debía reconstruir el potencial; bajaron los precios agrícolas  frente a los productos industriales. Los campesinos estaban endeudados, empobrecidos tanto en  los países ricos como los periféricos. La agricultura quedó al margen de la prosperidad.
De la deflación a la depresión
Bajaron los precios. Hablar de un boom entre 1925-29 es excesivo. Hubo expansión en la mayoría de países capitalistas.  En 1926, en Alemania y Gran Bretaña hubo una recesión rápidamente reabsorbida.
EE UU tenía un excedente de autos; de 1.900.000 –en 1919- a 5.600.000 –una década más tarde- ; hubo mayor expansión de petróleo y de caucho.  
Desempleo crónico en Europa
Un mundo desigual, El desorden del comercio mundial y a la  crisis en del década de 30 le sucede una veloz inflación; débil demanda de productos básicos; bajaron más los precios; hubo despidos, se restringió el mercado, las empresas tenían dificultades, subió el desempleo; se compraba lo mínimo; las inversiones mermaron.  Menor producción e industria en Alemania   y en EE UU; los autos bajaron de 622.000 a 416.000;  los créditos para muebles, fonógrafos y máquinas de lavar descendieron el 75%; los bienes duraderos el 20% y llegó al  50%.
Los campesinos lo pasaron muy mal. La vivienda, que fue un boom hasta  1926 descendió drásticamente tres años después.
El presidente de EE UU,  Hover, redujo los impuestos al mínimo para conservar el poder adquisitivo; bajó los precios y los préstamos pero no sirvió. Fue inútil inyectar dinero en una sistema bancario no demandante  En esos años la moneda se contrajo un tercio.
Cada país reaccionó en forma diferente.  EEU UU fue un caso excepcional.
La crisis financiera de 1931
Reacciones estatales, deflación, reducen el 10% los salarios, hay poca competividad para vender al exterior o para atraer capitales. Dejan flotar la moneda;  se modifica la convertibilidad del dólar. Con una especulación excesiva y, agotadas las reservas, la devaluación era una salida dolorosa pero inevitable. Caen las exportaciones en cuarenta y nueve países; se detienen los préstamos al exterior y se limitan las importaciones.  

Roosevelt pone en marcha las reservas. Necesita una paridad fija. Rehúsa un acuerdo monetario internacional; se formaron cuatro bloques: El bloque del dólar, el de la libra esterlina, el del oro y el de cambios múltiples. Las medidas de Hover fueron negativas: las de Roosevelt fueron positivas. 
En 1936, Gran Bretaña y Los EE UU publicaron un acuerdo de coordinación política monetaria.  El trigo  era dos veces más alto en Milán que en Berlín o París y tres veces más alto que en Londres. Se necesitaba un mercado mundial unificado aunque teniendo en cuenta los gastos de transporte e intereses de cada país.

El nacionalismo: Guerra- crisis. Guerra 

La crisis del 29 delimita las dos guerras mundiales y anula las consecuencias financieras de la Primera Guerra Mundial e inicia los preparativos de la II Guerra Mundial; las iniciativas militares comienzan en 1934  con la invasión de Japón a China, en Manchuria; le sigue  el dominio de Italia fascista en Etiopía y con la guerra civil española, en  el 36.
Este movimiento  caracteriza la mitad del S XX; las colonias japonesas e italianas imitan el imperialismo inglés y francés. El autoritarismo culmina con la dictadura fascista nazi y con Lenin y luego Stalin en la Unión Soviética. Mussolini sube al poder en 1921. 
La primera expansión de Hitler del partido nacional-socialista es en septiembre de 1930, con las elecciones anticipadas del canciller. Los nazis de doce miembros pasaron a  ciento siete diputados.   La crisis del 29 ayudó  a Hitler  a alcanzar el  poder. El desempleo provocó un sistema de seguros por dos millones de personas desde la década del treinta  y los socialistas dejaron el poder a partir del mismo año. El desempleo y el partido del führer coincidieron con el debilitamiento y la desorganización sin rumbo en Alemania; grupos con ideas anticapitalistas, resentidos y humillados por el Tratado de Versalles era una consecuencia de la crisis económica; la convulsión más violenta se da entre   el 1929 -32,  diferente a la rusa. A la estrategia de “clases contra clases”  que en 1920 convertía a los socio democráticos en el principal y peligroso enemigo le sucede -en 1934-  el ascenso del fascismo. Hubo desempleo y desórdenes  con altercados en  barrios privados, hundidos moralmente, sin protección social y sin ropa ni  alimento, con un déficit de proteínas, que lucha contra el raquitismo y el escorbuto; desahuciados, muchos renuncian al amor propio y a los contactos sociales por  escasez de dinero. Algunos propietarios renuncian a los alquileres para conservar a los inquilinos que pululan entre el robo y el suicidio.
Era la época de escritores como Hemingway, Fitzgerald, en el cine  Fred Astaire, Chaplin -con Tiempos Modernos-, los Hermanos Marx más el lirismo junto a la literatura de combate. Dos Passos, Steinbeck, la novela revolucionaria de Faulkner, Proust, Joyce y el auge de la fotografía. Todos caminos en el arte que se entrecruzan en el mapa de la conmoción.
El capitalismo yace bajo vigilancia y la presión política social se manifiesta con huelgas en la clase   obrera. Nace un programa de economía mixta con reformas, control político y sin  crédito. Surgen  planes para regular los mercados, controles para mantener la economía, proyectos no siempre coherentes en la acción pragmática; se abandona la disciplina deflacionista de los principios liberales. Los países industriales se reforman en torno a una regeneración social nacional. La economía pasa a segundo plano; se sacrifica el resentimiento; su apuesta era la política y lo social.  
En la década  del 20, en Gran Bretaña se fijó la producción y los precios del carbón, mejoraron las tácticas, se reorganizó la industria siderúrgica y se reunió en el año 1932 a dos mil empresas.  Acuerdos bilaterales  garantizan ciertos productos británicos. Medidas económica de lenta recuperación  sin ruptura social. 
Disminuye el 10% los pagos insuficientes de subsidio al desempleo, que fue suprimido en cuando nació un pago de pensiones, de jubilaciones, vacaciones pagas  y cierto disfrute del tiempo libre. Fin del mito negro de Gran Bretaña.
Fue el tiempo del New Deal, -nueva distribución en lo económico y social, de corriente progresista, favorable a intervenciones federales. Se creó la administración de trabajos públicos y administrativos de ayuda urgente; dos organismos estaban encargados  del empleo público;  cuatro millones de desempleados  fueron contratados ; hubo veinte millones de beneficiarios que pudieron ser asistidos; se reanudan los proyectos hidráulicos, la colaboración entre estados locales, agricultores ribereños y consumidores de corriente eléctrica,  con reducción a 35 horas semanales, con un salario mínimo garantizado, libertad sindical y diferentes acuerdos  para los trabajadores en la producción. Nuevos créditos con los agricultores, primas al límite de la producción, redistribución de tierras.
La intervención de Roosevelt  tuvo una feroz resistencia en el Tribunal Supremo. Los nueve jueces inamovibles invalidaron en conjunto las medidas tomadas, opuestas a la Constitución, que habían roto con una tradición de protección social obligatoria, que fue  anulada.
La reelección de Roosevelt  obtuvo  una armonía con el Tribunal Supremo. Fue el segundo Deal, con una creciente tensión social por los derechos a los trabajadores, que se impusieron  por medio de conflictos violentos. 
El resultado fue espectacular y el presidente de EE UU fue el símbolo de la década que salvó el capitalismo entre 1933-35 y apoyó al mundo obrero entre 1936-38. No estaba totalmente de acuerdo con Keynes, a quien conoció. Combatió la política del déficit del presupuesto hasta ese último año; sus tendencias reformistas procedían de otros principios. Se oponía en gran medida al sueño norteamericano, acercándose más a la intervención federal autoritaria.
La economía militar en Alemania, Italia y Japón
Sometida al mundo militar, hubo una caída del yen y un estricto control de la importación y exportación. Si bien la expansión en Japón  tuvo lugar, sin modificar el estatuto de los trabajadores, no sucedió lo mismo en Alemania e Italia. 
En 1933 se suprimen las organizaciones obreras y patronales y se crea el “Frente del trabajo”; estas disposiciones totalitarias   tuvieron  éxito a corto y mediano plazo. Alemania reabsorbió velozmente su enorme desempleo y Japón despegó con su industria de  FCC, mientras Italia oscilaba entre resultados desparejos;  el gobierno italiano devaluó, dependiendo de Alemania.
Del bloque de oro a los Frentes Populares, los países europeos se mantenían vinculados a la paridad del oro. Francia, Italia, los Países Bajos,  Suiza y el Este europeo pagaron caro esta relación con sucesivas devaluaciones de la libra esterlina y del dólar, que encarecieron los bienes en los intercambios mundiales.  
Comienza una política de deflación interna que llevará a protestas: cunde el pánico financiero en 1935. En Bélgica  y Francia hubo devaluación; se redujo en un 10% los sueldos de los funcionarios; también se redujeron las horas de trabajo: de cuarenta y ocho pasó a cuarenta, pero sin reducir esta vez  el salario.  La ley antiproductivas fue rígida. 
Las treinta y cinco horas del New Deal eran negociables y dio mayor dignidad a los individuos con las primeras vacaciones pagas. Los grandes países industriales llevaron adelante reformas exitosas. Los países nórdicos -Suecia principalmente- reorientaron sus intercambios exteriores. 
En 1933, llegó al poder el partido  socio- demócratas, con medidas económicas y sociales que fascinaron a los países occidentales con sindicatos poderosos. El socialismo sueco se forjó durante esta crisis.
En Australia y Nueva Zelanda merecieron una mención. Australia fue una agresiva liberal; implantando la semana de cinco días y cuarenta horas, mejorando  las construcción y la industria, con un nivel de vida mejor para los agricultores. 
A menudo se  atribuye el crecimiento de los gastos bélicos a la salida de la crisis, pero el rearme fue entre  1937-38. La estrategia de la guerra fue recién en 1942,  con la guerra relámpago. La causa del éxito de la recuperación nazi y nipona fue un estado autoritario, que se hizo cargo del futuro económico. 
La crisis fue industrial y occidental. Dos tercio (1.4000.000 personas) en 1930 dependían directa o indirectamente de las cotizaciones de las materias primas y de  la margen de la autonomía que dejaban las ciudades. Nace el subdesarrollo
Esta masa, con un peso democrático, descendió en 1930; se dividió en el 40% para el Este y Asia, 40% para Asia meridional, 5% para América latina, 12% para África. Imposible con esta diferencia ver el impacto de la crisis.
China estaba en plena guerra en la década con la larga marcha de Mao India conquista su independencia. 
Conservar el dominio industrial era una necesidad vital para los países que dependían de la industria y entre las tentativas neo coloniales de Alemania, Italia y Japón, no era fácil. Había una crisis de materias primas que hundió a Occidente.
Se intentó una  nueva orientación política; intensa actividad en Occidente,  con una liberación relativa de los capitales. El mercado interior primó para las ciudades y se privilegió las colonias en los intercambios exteriores en Inglaterra y  Francia que  apuntaban a su exposición colonial.
Las colonias promueven el esfuerzo industrial y local; se examinaron los problemas agrícolas con los indígenas. Los  campesinos estuvieron siempre mal pagos.  Se enfocó al intercambio internacional. Hubo pueblos incapaces de adaptarse. Todo concuerda en aquel período 1931- 36 que, al margen de la crisis mundial, se encontraba el subdesarrollo del Tercer Reich. 
Una guerra, una mala cosecha son causas exógenas del sistema económico con bajas tasas de beneficios. La inestabilidad de la posguerra y las medidas erróneas  pusieron obstáculos al libre juego del mercado y elevaron los controles: los precios y el mercado libre no ayudó. Las leyes de Keynes con la deflación a favor de la devaluación, estimando el poder adquisitivo y contra el patrón oro no tuvieron un movimiento inmediato.
La gran contracción monetaria provocada por la contracción de los ingresos  fue la crisis básica del 29. Hubo rigidez de ciertos precios a corto plazo.  Esta situación en  EE UU asfixió a los bancos y a las empresas. 
Para salir de la represión, Roosevelt instauró el New Deal;  comprimieron los beneficios y reglamentaron las iniciativas individuales. Hubo una mejoría entre 1933-39 por la confianza recuperada y por las reformas para estabilizar la economía de mercado. 
El Crac en América del norte fue bursátil, causado por la combinación de dificultades de productos en los mercados como viviendas, autos, etc. y la restricción monetaria frente a la enorme expectación de la Bolsa.
Existieron tres niveles: a) la inversión cíclica interna; b) la transmisión de la economía mundial y  la parálisis de cierto número de países vulnerables y c) la inversión que quedó marcada por la poca demanda. 
Hubo ausencia de protección financiera a los desocupados, dejados al cuidado de los familiares o en manos de la caridad, lo cual agravó la situación. Riqueza desigual en productos y salarios y un divorcio entre las ganancias; se despreciaron  los aspectos culturales, políticos y sociales. Las jornadas prolongadas  bajaron   la necesidad  del ahorro. El mercado de la plusvalía era compatible con la mejora a nivel obrero. 
La crisis de 1929 llevó a Occidente a una situación similar a las dos guerras mundiales.
Desde esa época quedó una profunda cicatriz no curada.